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“Del Mercosur no hay que irse, hay que mejorarlo”
• ENTREVISTA AL PRESIDENTE DE LA ASOCIACIÓN RURAL DE URUGUAY, RICARDO REILLY
El dirigente agrario Ricardo Reilly reconoció que, aunque la relación con el Frente Amplio ha sufrido varios desencuentros estos últimos diez años, el crecimiento del país ha sido “positivo”.
Según datos de ARU, los agronegocios implican el 80% de las exportaciones del país y el 30% del PBI. Es el sector que genera un 17% de los puestos de trabajo directos y cada dólar generado se multiplica por seis en la economía.
"El desafío más grande que va a tener el próximo Gobierno es administrar una situación que no va a ser tan favorable como la de los últimos años. Varios de los alimentos que el país exporta están dando señales de debilidad, como el es el caso de la soja, que ha sido el motor del crecimiento agropecuario en los últimos 10 años", aseguró.
Periodista: ¿Qué acciones esperan tomar teniendo en cuenta la dependencia del sector con mercados que se están desacelerando, como China?
Ricardo Reilly: Hay muchas cosas para mejorar, entre ellas hay un tema de costos internos que se tendrá que ajustar a esta nueva circunstancia, porque con precios altos, algunas ineficiencias, sobre todo en problemas de gestión del Estado, pasaban más inadvertidas que hoy. Los fletes, la energía y el combustible son extremadamente caros y tenemos carencias en infraestructura. Las obras no acompañaron el crecimiento en productividad que tuvo el país; eso va a tener que mejorar porque de la mano de la infraestructura y de los costos de producción está en juego la competitividad del sector agropecuario, que es el más relevante de la economía nacional.
P.: Muchos sectores en Uruguay, incluso la dirigencia política, son críticos al funcionamiento del Mercosur, ¿cuál es la posición de la ARU respecto de las políticas del bloque?
R.R.: Lo que está claro es que el Mercosur no está cumpliendo las expectativas ni las necesidades comerciales de Uruguay. El país debe jugar un papel muy fuerte en la inserción internacional. Ahí se juega la vida la producción de nuestro país. Del Mercosur no hay que irse, habrá que mejorarlo, habrá que potenciarlo, pero eso no debería ser un impedimento para, en el caso de Uruguay, poder generar algún otro tipo de tratado comercial.
P.: En ese aspecto coinciden con la postura tanto de Tabaré Vázquez como de Luis Lacalle Pou.
R.R.: Me parece que hay que profesionalizar el manejo de la política exterior y no atarla a las afinidades ideológicas circunstanciales, sino trabajar de manera profesional y pensando en el beneficio del país y del trabajo de los uruguayos.
P.: En los diez años del Frente Amplio tuvieron desencuentros con el Gobierno, sobre todo por políticas de propiedad de la tierra...
R.R.: Es cierto, pero el balance en grandes términos es positivo. El país creció, hubo transformaciones productivas importantes. La gran visión del Gobierno fue que, pese a ser de izquierda, mantuvo grandes lineamentos en políticas agropecuarias y, a grandes rasgos, las políticas económicas, que muchas venían de gobiernos anteriores, se mejoraron en algunos casos.
P.: ¿Por ejemplo?
R.R.: Se hizo una reforma tributaria en 2007 que simplificó la situación y tendió a gravar la renta de las distintas actividades empresariales, contrariamente a lo que son los impuestos ciegos a la tierra, que fue por lo que sí tuvimos luego desencuentros, más bien discusiones donde explicamos lo negativo de este tipo de impuestos sobre la producción. Pretender poner un impuesto ciego por el solo hecho de que subió de valor es apoderarse de una renta que la persona no realizó. Creo que es algo incitado más por el lado filosófico e ideológico que por el lado pragmático.
P.: La semana pasada Vázquez aseguró que si gana va a insistir en el impuesto a Primaria (grava los inmuebles para financiar la educación).
R.R.: Este impuesto está siendo tratado como un tema político. Tan político es que surge ahora y no el año pasado o el anterior. Hay que ser cuidadosos en el concepto; en 2007 apostamos a una reforma que simplificó la carga tributaria. Ya se reinstaló el impuesto al patrimonio y si seguimos insistiendo con este tipo de gravámenes ciegos a la tierra vamos en contra del desarrollo porque esto va en contra de la inversión y de las certezas que necesita el productor. Uruguay no resiste más impuestos. Estamos en el límite. Particularmente el sector agropecuario está en un punto de quiebre. Se debe administrar bien lo que hay, no agregar más impuestos.


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