7 de enero 2011 - 00:00

Demandan al Waldorf Astoria en u$s 10 M por invasión de pulgas

Una huésped del emblemático y caro hotel llevó a la Justicia su caso: aseguró haber sido devorada por las pulgas.
Una huésped del emblemático y caro hotel llevó a la Justicia su caso: aseguró haber sido devorada por las pulgas.
Nueva York - «Bedbugs» en inglés es el término para una plaga que parecería propia de zonas del mundo menos favorecidas que el «midtown» neoyorquino. Y mucho menos en uno de los íconos de la hotelería de lujo del mundo.

Y sin embargo, el Waldorf Astoria (nada menos) está enfrentando una demanda por u$s 10 millones presentada por una huésped que reclama ese resarcimiento en función de «la ansiedad, los nervios, la angustia mental y el insomnio» que le provocaron los mencionados «bedbugs» durante su estadía en el hotel.

Los «bedbugs», o pulgas, azotaron a los hoteles de Nueva York durante buena parte del año pasado. La doctora Svetlana Tendler, que reside en el estado de Maryland (vecino a la capital Washington, D.C.), afirma haber sido picada «en numerosas ocasiones» por estos insectos cuya denominación científica es «Cimex lectularius», y que prefieren la sangre humana, pero que en su ausencia se alimentan de cualquier otro animal de sangre caliente (ratas, perros, etcétera).

La demandante asegura haber sido «devorada» por las pulgas en la habitación que compartió con su familia, en un incidente que ocurrió hace tres años. Seguramente, la fuerte aparición en los medios que tuvo esta plaga en 2010 la convenció de abandonar las negociaciones que -dice- mantuvo desde entonces y acudir a la Justicia.

El Waldorf, cuya entrada principal está sobre la aristocrática Park Avenue, es uno de los más caros y el elegido por numerosos magnates y mandatarios del mundo (era el preferido del entonces presidente Carlos Menem), pese a lo cual debió hacer frente ya a dos demandas en 2010 por la misma plaga.

Según los documentos judiciales, Tendler vio cómo las picaduras de las pulgas dejaron su piel «llena de cicatrices, irritada e inflamada, debido a una severa infección» que la hizo tomar cortisona y antibióticos «por un período prolongado», lo que a su vez le provocó una «seria foliculitis facial».

Tendler aseguró que el tratamiento que tuvo que seguir a causa de las picaduras de las pulgas fue costoso e incluso planea someterse a una operación de cirugía plástica para retirar las cicatrices que han quedado en su piel.

«Durante los últimos tres años he tratado de recuperarme del incidente de las pulgas, de olvidarlo, pero siento que algo muy importante fue arrebatado de mi vida aquella noche. Sentí que las pulgas me comían viva», señaló la mujer.

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