5 de marzo 2015 - 00:00

Demora de Griesa infunde prudencia

Sin novedades de fuste en los juzgados de Manhattan, los inversores estuvieron pendientes ayer de la empinada devaluación del real, otro foco de presión sobre la anémica competitividad de las exportaciones argentinas.

El dólar convalidó un ascenso del 1,80%, hasta los 2,9807 reales, su cota máxima desde agosto de 2004. Incluso llegó a superar la barrera psicológica de 3,00 reales, un comportamiento que se replicó en otros países de la región como Uruguay, Chile, Perú y México. Es que la moneda norteamericana se va fortaleciendo gradualmente a medida que nos acercamos a septiembre, cuando el mercado prevé que la Reserva Federal aumente sus tipos de interés. En el caso brasileño, también influyó la dura postura del Congreso, que amenaza con neutralizar las medidas de ajuste del Gobierno de Dilma Rousseff.

En la franja argentina, el peso no acusó recibo: cedió apenas medio centavo, a $ 8,748, cosechando una depreciación de apenas un 2,25% en lo que llevamos de 2015. El real ha caído por su parte un 12,2% en el mismo período.

El mayor escollo para el Banco Central es cómo convencer a las cerealeras para que liquiden sus existencias, teniendo en cuenta que este año no hubo un acuerdo puente para llegar holgados al inicio de la cosecha gruesa. En ese sentido, la ausencia del agro incitó ayer una venta oficial de u$s 35 millones para equilibrar el mercado mayorista.

Por el lado de los circuitos paralelos, el "blue" operó sin variaciones en los $ 12,93, en una jornada en la cual el Gobierno otorgó unos u$s 40 millones en concepto de dólar "ahorro". El contado con liquidación, en tanto, anotó una leve suba de 2 centavos, a $ 11,82, mientras que el "MEP" saltó otros 2 centavos para finalizar en los $ 12,13.

Entre la renta fija, los inversores se movieron con suma cautela, un día después de que el juez Griesa postergara su decisión sobre el futuro de los bonos bajo ley argentina. "Luego de las fuertes apreciaciones de los últimos tiempos, los bonos tendrán en estos días el desafío de esperar que Griesa no amplíe el alcance de su dura sentencia sobre otros títulos con legislación local, ya que ello podría activar una toma de ganancias", consignó el economista Gustavo Ber.

Fue una rueda calma para los bonos en dólares, a través de una suba promedio del 0,15% para las emisiones más líquidas. Dentro de la series del canje, sobresalieron los embates del Par ley N.Y., con un avance del 1,74%, y del Discount bajo ley local, con otro 1,46%.

Párrafo aparte se merecen los bonos indexados, que acumularon exhorbitantes negocios, hasta diez veces más de lo que acostumbran. El Par registró un impulso del 2,36%, al tiempo que Discount lo hizo en un 1,52%, demostrando una vez más que el mercado se decanta por el tramo más largo de la curva de rendimientos. La remontada se explica en el cambio de ciclo presidencial; la expectativa es que el próximo gobierno sincere las estadísticas de inflación, aumentando la recompensa que ofrecen estos activos nominados en pesos.

En la Bolsa de Buenos Aires, el panel líder cedió un 0,14%, hasta las 9.668,37 unidades, en una sesión donde se negociaron unos $ 175 millones. Entre las líderes, las acciones que más ganaron fueron las de Banco Macro (+3,28%), Aluar (+2,94%) e YPF (+1,25%). Por el contrario, cerraron con signo negativo los papeles de Petrobras (-3,90%), Edenor (-1,60%) y Tenaris (-1,44%). La distribuidora eléctrica se embarcó en una lógica toma de ganancias, que también incluyó una merma del 2,80% para sus ADR en Wall Street.

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