En una jornada de derrota para el oficialismo, Diputados no pudo sesionar ayer por falta de quorum y, una vez más, no logró sancionar la nueva moratoria previsional que empujó el cristinismo en el Senado. De esta manera, Alberto Fernández estaría obligado a firmar un nuevo decreto para extender el sistema vigente y esperar, en un hipotético febrero 2023 de sesiones extraordinarias, para convertir en ley el proyecto hoy trabado.
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Derrota oficialista en Diputados: se cayó sesión por falta de quorum y tiembla moratoria previsional
La situación obligaría a un nuevo decreto de Alberto Fernández y así extender el sistema vigente. El kirchnerismo acusó al macrismo de forzar a casi toda la oposición a no presentarse en el recinto. Furia cristinista por el “acuerdo” no cumplido con los radicales “blue” de Evolución.

La jornada fue frenética por la mañana, con un Frente de Todos que sabía que no tenía los números para iniciar la sesión -el quorum es de 129- e insistía con su plan original. El problema fue que, además de la moratoria previsional, se estimaba la creación de ocho universidades que interesaban al radicalismo “blue” de Evolución, que comanda el cordobés Rodrigo de Loredo y que tiene en sus filas al alto dirigente de la UBA Emiliano Yacobitti.
Juntos por el Cambio logró que Evolución desistiera de participar y no dar quorum. Allí, el kirchnerismo, que preside Germán Martínez, incorporó de urgencia al temario las modificaciones a la ley de alquileres que reclamaba la oposición. Claro está que tenía una trampa, ya que el dictamen que se iba a imponer era el del Frente de Todos y aliados, que sólo suaviza la ya polémica ley votada por casi todo el espectro político, incluidos macristas.
Al final, la voltereta en cuestión no fue suficiente y, dentro del propio oficialismo, comenzaron a descreer -debido a la reiteración de situaciones de este tipo- del trabajo de la secretaria parlamentaria del interbloque, la camporista Paula Penacca, para conseguir los números necesarios para sesionar.
La desorganización del oficialismo también permitió picardías poco inteligentes dentro de su propio espacio, como la del kirchnerista santafecino Roberto Mirabella, que busca recuperar terreno perdido en su Provincia de cara a 2023 -flojo en trabajo legislativo y discursos- y operó su ausencia en el recinto. A su entender, la agenda no tenía temas solicitados por él. Como senador y -en la actualidad- como diputado, siempre acompañó al cristinismo. Ahora trata de reflotar su “peronismo” para diferenciarse de sus compañeros.
Con la sesión caída y de minoría, Martínez pidió la palabra y dijo: “Hasta dos minutos antes de iniciar -la reunión de- Labor Parlamentaria teníamos un acuerdo político para construir el quorum, pero el bloque de Evolución nos comunicó que no iba a poder dar quorum”.
El legislador santafecino también aseveró que la opoción tuvo desde hace semanas un plan para que “no se sesione en diciembre, que se vaya directamente a sesionar a febrero y todo lo que se hizo en las últimas semanas fue exactamente eso”.
“Habíamos decidido no dar quórum y hoy -por ayer-, sorpresivamente, cuando advirtieron que no tenían número, hicieron una ampliación de temario, pero no vamos a sesionar de esta manera. Estamos dispuestos a acordar un plan de labor que pueda consensuarse entre el oficialismo y la oposición con temas vinculados a lo que la gente está demandando, que no puede esperar caprichos de nadie”, informó luego el presidente de la UCR, Mario Negri.
Por su parte, la izquierda tuvo algo de claridad a través de Romina del Plá y enfatizó que lo ocurrido en las últimas horas “es una clara manifestación de la crisis política que atraviesa el país”. El oficialismo aplaudió por momentos a dicho interbloque y luego tuvo que hacer silencio, ante las críticas por los “ajustes” y “acuerdos” con el Fondo Monetario Internacional (FMI) realizados tanto por macristas como kirchneristas.


