• EL ANUNCIO DE CRISTINA ENFRÍA LA REUNIFICACIÓN DE CGT
El anuncio de Cristina de Kirchner sobre el Impuesto a las Ganancias, anticipado por este diario un mes atrás, revolucionó la interna sindical y coincidió con el lanzamiento de medidas de fuerza por parte de dirigentes gremiales críticos que, horas después, desinflaban sus propias amenazas. Al mismo tiempo, el alivio impositivo enfriará las gestiones por la reunificación de la CGT, que amagaban con dar a luz un documento antes de fin de año de los sectores involucrados.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
En simultáneo con el discurso de la jefa del Estado en la conferencia de la Unión Industrial Argentina, la CGT de Hugo Moyano lanzaba un paro nacional por 24 horas para la semana que viene. La idea era empalmar esa medida de fuerza con una huelga que habían resuelto más temprano los sindicatos del transporte no alineados con el Ejecutivo (hasta ayer, la mayoría). Sin embargo, una vez efectuado el anuncio todo el plan de lucha quedó en veremos, sin confirmación.
La jefa del Estado no había terminado su discurso y los sindicalistas ya pulseaban por adjudicarse el mérito de la exención del pago del tributo sobre el medio aguinaldo de fin de año. Picó en punta Gerardo Martínez (albañiles, Uocra), que les recordaba a sus pares haber sido de los pocos que sostuvo la demanda ante los medios incluso cuando los funcionarios parecían haber descartado esa chance. Pero también lo hicieron los aliados de Moyano, como el judicial Julio Piumato, quien sostuvo que el anuncio había sido producto de la convocatoria al paro, cuando en rigor habían sido simultáneos.
De todos modos, un mes atrás fueron los sindicalistas petroleros de la Patagonia quienes escucharon de boca del jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, que se tomaría la medida, tal como reflejó entonces Ámbito Financiero. En concreto, la mandataria eligió hacer el anuncio con Antonio Caló, de la CGT oficialista, sentado a la misma mesa en la conferencia de la UIA. El metalúrgico era el gremialista más golpeado por la falta de respuesta del Gobierno sobre este punto, e incluso sus pares de la central más afín al Ejecutivo le habían reprochado su alineamiento. La tirantez era tal que estaba en duda la realización hoy de una reunión del Consejo Directivo de esa CGT. Ayer por la tarde, todos confirmaban el cónclave desde las 16 en el gremio de taxistas, que se anticipa con clima festivo.
Sergio Sasia, líder de la Unión Ferroviaria y uno de los apoyos centrales de Caló, le dijo a este diario que el anuncio estaba en línea con el planteo del sector. "Era lo que veníamos pidiendo. Siempre fuimos optimistas y ya teníamos señales de que se iba a concretar", se jactó el ferroviario. En la misma línea del metalúrgico, ayer festejaban dirigentes como Omar Viviani (taxistas), Ricardo Pignanelli (mecánicos del SMATA) y sindicalistas del rubro industrial.
De hecho, la señal de Cristina hacia ese sector fortaleció la posición de los dirigentes frente a una eventual reunificación de la CGT. Caló y sus aliados son los más reacios a la fusión, y pronosticaron que sólo será posible concretarla después de las elecciones presidenciales. Cabe esperar, en sentido inverso, que los negociadores de la unidad tendrán descanso por algunas semanas: Moyano y sus principales aliados, por el sector opositor, y los "independientes" José Luis Lingeri (Obras Sanitarias), Gerardo Martínez y Andrés Rodríguez (estatales de UPCN), por el oficialismo.
Incluso, con algo de malicia algunos colaboradores de Moyano admitían anoche que para el camionero también resultaba un alivio quitarse la presión de ir a un paro nacional durante diciembre, un mes de memoria colectiva conflictiva.
Dejá tu comentario