Desde mi punto de vista en nuestro país conviven cuatro Argentinas. Una Argentina de los pobres que no tienen lo mínimo y reciben planes sociales que les valen menos por la inflación. Una segunda Argentina vulnerable, integrada por gasistas, plomeros, carpinteros, gente que hace changas, monotributistas a quienes no les llegan ni las paritarias porque no están sindicalizados. Hay una tercera Argentina de clase media, de trabajo formal público o privado, y una cuarta Argentina, de clase alta.
Ésta es la verdadera grieta. La fragmentación social es el verdadero conflicto argentino. Y no se resuelve tensando la cuerda o potenciando conflictos, sino generando políticas de Estado que den una base de arranque en vivienda, salud, educación y trabajo que realmente dé oportunidades a todos.
El Gobierno del presidente Mauricio Macri llevó adelante medidas solicitadas por amplios sectores de nuestro país, como han sido la salida del cepo, la extensión de las asignaciones familiares a monotributistas, aumentos en la Asignación Universal por Hijo y la reducción del IVA a sectores sensibles. Pero hoy estamos frente a una cuestión estructural que requiere otro tipo de políticas y, en especial, poner el acento en el cuidado y en la generación de trabajo. Si observamos cualquier indicador podemos ver que actualmente se complicó la situación por el aumento fuerte de la inflación, el parate de la construcción, la suba de tarifas y, sobre todo, el freno de las changas, que son las que hacen mover una parte de la economía argentina.
En materia laboral, hay que generar expansión y no ajuste. En este sentido es necesario reactivar por ejemplo el sector de la construcción, el textil, la obra pública en escala y el mercado interno con herramientas que tengan como fin cuidar y generar nuevos puestos de trabajo.
Para eso podrían encararse las siguientes líneas de acción:
1)en la puesta en marcha del derecho al primer empleo. El objetivo es establecer una exención impositiva a las empresas que tomen jóvenes como primer empleo. Los jóvenes son el futuro si tienen presente, y por eso hay que crear un mecanismo para que logren entrar al mundo laboral.
2)el crédito. Nuestro país tiene una gran red de cuentapropistas (gasistas, plomeros, carpinteros, etcétera) que no son sujeto de crédito bancario y que acceden a préstamos al 100% o 120% anual contra la fotocopia del DNI. Es la población que hoy está sobreendeudada y para la cual hay que masificar el crédito con subsidio de tasa para que acceda a máquinas, herramientas y mejore su producción. Esto puede comenzar a hacer circular la rueda.
3)a un modelo de "empalme" entre planes sociales y trabajo: generar condiciones para que una persona que actualmente tiene un plan, pueda insertarse a un empleo formal y cobrar por su trabajo, conviviendo con ambos sistemas durante un ciclo de dos años. Este proceso debe ir acompañado por una red de tutores que asisten y de un esquema de capacitación permanente.
La Argentina necesita entrar en una nueva generación de políticas sociales que le permitan romper la reproducción intergeneracional de la pobreza. Los problemas macroeconómicos son urgentes, pero en estas cuestiones parece jugarse gran parte de nuestro futuro.
| *Exministro de Desarrollo Social de la provincia de Buenos Aires |


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