18 de marzo 2016 - 00:00

Desafortunado

El presidente de la central empresarial brasileña Federación de Industrias del Estado de San Pablo (FIESP), Paulo Skaf, afirmó ayer, al pedir la destitución de la presidenta Dilma Rousseff, que "por mucho menos de lo que ocurre en Brasil gobernantes del mundo renunciaron o cometieron suicidio". "No propongo esto, pero lo que ocurre aquí es que la mandataria se queda en el cargo por el cargo y no por el bien del país", aseguró en una conferencia de prensa.