Las autoridades investigan si 28 cuerpos quemados y hallados el fin de semana en las afueras de la ciudad de Iguala, en Guerrero, corresponderían a parte de un grupo de 43 estudiantes de magisterio que desaparecieron el 26 de septiembre en esa localidad, tras un enfrentamiento con policías municipales.
"Di instrucciones al Gabinete de Seguridad, para que actuemos en el marco de nuestras atribuciones y podamos contribuir a dar con los responsables y aplicar la ley de manera estricta", dijo Peña Nieto en un mensaje a medios de comunicación. "Lamento de una forma muy particular la violencia ocurrida, y sobre todo que sean jóvenes estudiantes los que hayan resultado afectados", añadió. Horas después, el Ejército desarmó a la Policía local.
En tanto, las familias de los jóvenes que permanecen desaparecidos desde el 26 de septiembre exigieron al presidente que se los entregue con vida, pues no creen que estén entre las víctimas halladas en fosas clandestinas.
Por su parte, el procurador general de México, Jesús Murillo Karam, anunció ayer que se pondrá al frente de manera directa del caso por la desaparición y posible matanza de los estudiantes.
| Agencias Reuters, EFE y DPA |


Dejá tu comentario