11 de diciembre 2008 - 00:00

Desató Evo la furia de toda la prensa boliviana

Desató Evo la furia de toda la prensa boliviana
 La Paz - Evo Morales increpó públicamente a un periodista y lo conminó a que se pare junto a él en el palacio gubernamental, como protesta por un título del diario en el que trabaja el profesional de prensa que vinculó al presidente boliviano con un escándalo por contrabando. Ese episodio encendió las alarmas de asociaciones profesionales y de empresas periodísticas, que ayer calificaron lo acontecido como una «humillación» y advirtieron sobre posibles agresiones contra el periodista.
En respuesta a las críticas, Morales dijo que en su país «no solamente hay libertad» de expresión, sino «libertinaje para que la prensa ofenda a todos». «Si no hubiera libertad de expresión, no habría semejante título: 'Evo negoció luz verde con los contrabandistas'», dijo Morales durante un discurso ofrecido con motivo de la declaración del departamento de Tarija como libre de analfabetismo.
Durante un discurso en el Palacio de Gobierno, Morales obligó el lunes a un periodista del diario La Prensa a ponerse junto a él para entregarle documentos que supuestamente desmienten esa información. El mandatario había advertido al periodista que, si no se acercaba «sin miedo», eso significaría que había mentido en sus informaciones, aunque, según el diario, el cronista no fue el autor de esa noticia.
Por esos hechos, Morales fue criticado por asociaciones de prensa, medios de comunicación, el defensor del pueblo y opositores, que consideraron que «humilló» al periodista.
La información que desató la polémica indica que el presidente negoció con los contrabandistas dos meses antes de que estallara un escándalo en la región de Pando, cuando la Policía detuvo 33 camiones que pretendían ser pasados a Brasil. «Si ese periódico, La Prensa, demuestra que Evo ha negociado, me presenta los documentos, tendré la moral para disculparme. Si no presenta ningún documento, el periódico debe disculparse de Evo Morales, del Gobierno y del pueblo boliviano», dijo.
El caso de contrabando, que está siendo investigado en el Congreso, se originó en una denuncia del ex presidente de la Aduana general retirado César López contra el ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana. Éste fue acusado por López de haber hecho tratos con los contrabandistas, lo cual fue negado por el ministro, ratificado en su cargo.
Javier Zeballos, director ejecutivo de la Asociación Nacional de Prensa, entidad que agrupa a los dueños de diarios bolivianos, tildó el incidente de «lamentable, doloroso, indigno e humillante». Para el presidente de la Asociación de Periodistas de La Paz, Ronald Grebe, «lo único que está haciendo Morales es mostrar un nerviosismo ante el país».
Por su parte, el presidente de la Asociación Nacional de Periodistas de Bolivia, Pedro Glasinovic, dijo que «este tipo de actitudes les dan piedra libre a los movimientos sociales para que los periodistas seamos agredidos». En tanto, el defensor del pueblo, Waldo Albarracín, señaló que «el primer mandatario no tiene por qué aprovechar del estado que ocupa para humillar a un ser humano, en este caso a un periodista».

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