21 de marzo 2014 - 00:00

Despedida de París ayer de Cristina con escritores

Cristina de Kirchner, con el primer ministro francés, Jean-Marc Ayrault, en el acto de cortar la cinta inaugural en el Salón del Libro de París, que este año se centró en la Argentina.
Cristina de Kirchner, con el primer ministro francés, Jean-Marc Ayrault, en el acto de cortar la cinta inaugural en el Salón del Libro de París, que este año se centró en la Argentina.
París (enviado especial) - En su última jornada en París, la presidente Cristina de Kirchner participó ayer junto con el primer ministro francés, Jean-Marc Ayrault, del acto inaugural del pabellón argentino en el Salón del Libro de esa ciudad, durante el cual elogió a distintas figuras del mundo de la cultura y agradeció al país galo por haber acogido a exiliados argentinos durante la última dictadura militar.

"Quiero expresar un gran agradecimiento a esa Francia que recibió a miles y miles de exiliados (argentinos)", sostuvo la mandataria en una conferencia que brindó tras la inauguración del Salón del Libro de París, que en la presente edición tuvo a la Argentina como invitada de honor.

Cristina de Kirchner se reunió ayer con el primer ministro de Francia, Jean-Marc Ayrault, en el Hotel Matignon, poco antes de participar de la inauguración del pabellón argentino en el Salón del Libro de París, del cual la Argentina es invitada de honor en esta edición. El encuentro, que se inició minutos antes de las 17, hora de Francia, se prolongó durante media hora, cuando la Presidente y el ministro francés dialogaron acerca de diversos temas.

Cristina fue recibida en el patio central de la sede del primer ministro, y luego ambos se dirigieron hacia la apertura del Salón. De la reunión participaron el canciller Héctor Timerman y el secretario de Comunicación Pública, Alfredo Scoccimarro, mientras que acompañando a Ayrault estuvieron presentes, entre otros funcionarios, el embajador de Francia, Jean-Michel Casa.

La Presidente realizó un repaso de las relaciones entre el país y Francia, y destacó a personalidades de la cultura, de los derechos humanos y de la política, como el pianista Miguel Ángel Estrella; la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto; el escritor Julio Cortázar; el dibujante Quino, el poeta Juan Gelman y los expresidentes franceses Charles de Gaulle y François Mitterand.

Sobre Cortázar dijo que, además de la antinovela "Rayuela", el cuento "La autopista del sur" es su preferido, e interpretó que ese escrito "es un adelanto a la posmodernidad, a la sociedad de interconexión, a esa realidad que se choca y se mezcla y muchas veces no nos deja encontrarnos". Añadió que los intelectuales muchas veces cumplen con el papel de "marcar el camino y ver esas ideas que todavía no se han hecho carne en la sociedad".

Cristina, que llegó a Francia tras su visita al Papa en el Vaticano, comentó también que el Sumo Pontífice indicó que sería importante que se recuerde a Leopoldo Marechal, autor del "Adán Buenosayres", de confesa fe peronista. "Ambos compartimos el gusto por su obra", dijo Cristina de Kirchner en su contacto con la prensa. "Por ser peronista fue ocultado e invisibilizado", dijo de Marechal, y reclamó una reedición de sus obras para que las "conozcan más argentinos".

Cristina también destacó a Quino, quien decía todo "de una manera que no podía ser censurada" y que está "muy vinculado a mi juventud, aunque hoy mi hija de 23 años se fascina con él, lo que revela también lo que es el arte. Vaya este homenaje al gran artista Quino".

También recordó al "último poeta de lengua hispanoamericana y gran escritor", Juan Gelman; a Héctor Oesterheld, creador de ese "maravilloso personaje que es El Eternauta", a Ernesto Sabato y a Jorge Luis Borges.

"Son hombres y mujeres de distintas visiones políticas e ideológicas que tuvieron algo en común: el arte. La posibilidad de transmitir ideas y conmover", señaló.

En el Salón del Libro, la Presidente había sido recibida por Estela de Carlotto y Taty Almeida, integrante de la Asociación Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, en una actividad de la que también participó el caricaturista Miguel Repiso, conocido como Rep. El pabellón argentino que inauguró Cristina junto con Ayrault representa las infinitas posibilidades de la lectura y fue concebido como una cinta de Moebius. Realizado por la Secretaría de Cultura, con el diseño de Rodolfo Pagliere, el espacio ocupa 500 metros cuadrados.

Tras concluir su discurso, la Presidente saludó a algunos miembros de la delegación, entre ellos, Tununa Mercado, Noé Jitrik, Mempo Giardinelli, Jorge Consiglio, Oliverio Coelho y Leopoldo Brizuela.

El Salón se realiza en su habitual sede de Porte de Versailles y funcionará durante cuatro días. En exposición se hallan libros variopintos, y en sus stands coinciden Jorge Luis Borges y Julio Cortázar con Eva Duarte, Ernesto Che Guevara, Juan José Saer y Quino, además de títulos correspondientes a los escritores que integraron la delegación. En ese stand, Rep dibujó en vivo una línea de tiempo de la vida Cortázar, el escritor homenajeado en el Salón, donde también se expone el original de la bitácora de "Rayuela", llamada "Marelle" en su versión francesa.

El homenaje a Cortázar se prolonga con la exposición de 15 imágenes inéditas captadas por Sara Facio, y muy cerca se instaló una escultura en tamaño real de Mafalda para los visitantes que quieran sacarse una foto con ella. Entre retratos enormes de autores argentinos ya fallecidos, como un homenaje a la historia literaria del país, se proyectan videos sobre la cultura y la historia argentina.