Los Cedears cerraron este martes con fuertes avances entre las empresas más expuestas al crecimiento de la infraestructura tecnológica. El impulso comenzó en los fabricantes de chips y memorias, después de que nuevos datos de comercio exterior reforzaran las expectativas de una demanda sostenida, y luego se extendió hacia compañías de centros de datos, servicios en la nube y activos digitales.
Cedears: el salto de las exportaciones de chips en Corea del Sur impulsó subas de hasta 18%
Las compañías vinculadas con tecnología, inteligencia artificial y criptomonedas encabezaron los avances de la jornada. En el extremo opuesto, los balances y las perspectivas empresariales golpearon a los sectores de salud, servicios petroleros y software.
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Los chips lideraron las subas, mientras la regulación cripto y la tensión en Medio Oriente marcaron el resto de la jornada.
En ese marco, Nebius Group, proveedora de infraestructura para inteligencia artificial, encabezó las subas con 18%. Detrás se ubicaron Sandisk, fabricante de memorias y sistemas de almacenamiento, con 14%, Ondas Holdings, especializada en comunicaciones inalámbricas y drones, con 13%, Micron Technology, productora de chips de memoria, con 12%, y Celestica, fabricante de componentes electrónicos para centros de datos, con 11%.
El avance, de todos modos, no se extendió a todo el mercado. Mientras los inversores volvieron a privilegiar a las empresas vinculadas con semiconductores e inteligencia artificial, Danaher, un conglomerado de tecnología médica y ciencias de la vida, cayó 12%, y Halliburton, proveedora de servicios para la industria petrolera, perdió 6% tras presentar sus resultados.
Corea del Sur reactivó el interés por los chips
El principal catalizador de la rueda llegó desde Asia, donde Corea del Sur informó que sus exportaciones crecieron 52% interanual durante los primeros 20 días de julio. Como ese incremento estuvo impulsado por un salto de 181% en los envíos de semiconductores, los inversores interpretaron que la expansión de procesadores, memorias y equipamiento para centros de datos continúa firme, pese a las caídas que había atravesado el sector durante la semana anterior.
A partir de esa lectura, Sandisk y Micron Technology encabezaron el rebote de las compañías de almacenamiento y memorias. Al mismo tiempo, Intel, fabricante de procesadores, avanzó 8%, Applied Materials, proveedora de maquinaria para producir semiconductores, ganó 8%, y ARM Holdings, diseñadora británica de arquitecturas para chips, sumó 7%.
La expectativa recibió otro respaldo durante la rueda, cuando se conoció que TSMC, la mayor fabricante mundial de semiconductores por encargo, planea aumentar hasta 10% sus precios de producción en 2027. El mercado interpretó esa decisión como una muestra de mayor poder para trasladar costos y, al mismo tiempo, como una señal de que los pedidos vinculados con inteligencia artificial mantienen su fortaleza.
Ese optimismo se trasladó rápidamente hacia otros segmentos de la misma cadena. Nebius Group lideró el panel, CoreWeave, operadora de centros de datos para inteligencia artificial, avanzó 8%, y Celestica acompañó con una mejora de 11%. Así, las tres compañías se beneficiaron del renovado interés por la capacidad de cómputo y la infraestructura digital.
La recuperación también alcanzó a las compañías vinculadas con criptomonedas, después de que un acuerdo político destrabara una cláusula clave de la Ley CLARITY y reforzara las expectativas de que el proyecto avance en el Senado estadounidense. En ese contexto, bitcoin superó los u$s66.000, mientras Coinbase, una de las principales plataformas de compraventa de criptoactivos, trepó 9%, y las mineras Hut 8 Mining y Riot Platforms avanzaron 8% y 6%, respectivamente
Los balances marcaron la contracara
Frente al impulso tecnológico, las mayores bajas estuvieron explicadas por resultados empresariales que dejaron dudas sobre la evolución de algunos negocios. En este contexto, Danaher encabezó los retrocesos después de superar las previsiones generales del trimestre, ya que el mercado concentró su atención en el desempeño más débil de su división de bioprocesamiento, utilizada por la industria farmacéutica para desarrollar y fabricar medicamentos.
La preocupación aumentó cuando la compañía redujo el rango previsto de crecimiento de sus ventas y presentó una guía más moderada para el tercer trimestre. De esa manera, los números favorables del período quedaron relegados frente a una perspectiva menos sólida para los próximos meses.
Halliburton atravesó una reacción similar. La empresa de servicios petroleros informó una ganancia ajustada de u$s0,55 por acción e ingresos por u$s5.700 millones, por encima de las estimaciones, pero sus Cedears retrocedieron 6%. En este caso, los inversores se enfocaron en la caída interanual de 11% de sus ingresos en Medio Oriente y Asia, afectada por una menor actividad en Kuwait, Irak y Qatar, debido a la guerra en Medio Oriente.
La cautela se extendió luego hacia el software, que quedó rezagado frente al regreso de los flujos hacia hardware y semiconductores. Dentro de ese grupo, Atlassian, desarrolladora de herramientas de gestión empresarial, cayó 5%, Twilio, plataforma de comunicaciones en la nube, cedió 5%, Verisign, operadora de infraestructura para dominios de internet, perdió 4%, Docusign, especializada en firmas electrónicas, retrocedió 4%, y Adobe, creadora de programas de diseño y edición digital, bajó 4%.
De esta forma, el comportamiento del grupo reflejó principalmente una preferencia relativa por empresas con una exposición más directa a la expansión de centros de datos y al gasto en inteligencia artificial.
La debilidad también alcanzó a algunos activos emergentes. Magazine Luiza, una de las mayores cadenas de comercio electrónico de Brasil, cayó 4%, mientras PDD, Alibaba, Baidu y JD.com, compañías chinas vinculadas con comercio digital, publicidad y servicios de internet, retrocedieron entre 1% y 2%.
Wall Street avanzó pese a Medio Oriente
El desempeño de los Cedears tecnológicos acompañó la recuperación de Wall Street, donde el Nasdaq avanzó 1,3%, el S&P 500 ganó 0,9% y el Dow Jones subió 0,8%. Dentro de ese movimiento, el índice de semiconductores de Filadelfia saltó 5%, por lo que las empresas de chips y memorias se convirtieron en el principal sostén de los índices estadounidenses.
Ese optimismo, sin embargo, convivió con una nueva escalada en Medio Oriente. Estados Unidos completó su décima noche consecutiva de ataques contra Irán, mientras mediadores regionales presentaron una propuesta de tregua por diez días que contempla la reapertura del Estrecho de Ormuz. Al mismo tiempo, la amenaza de los hutíes sobre Bab el-Mandeb agregó presión sobre otra ruta estratégica para el transporte de petróleo.
Como consecuencia, el Brent subió cerca de 2% y cerró en u$s91 por barril, mientras el WTI terminó en u$s85. Ese encarecimiento de la energía elevó a su vez el rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a diez años hasta la zona de 4,6%, ante el temor de que el petróleo vuelva a alimentar las expectativas de inflación.
Así, la rueda quedó atravesada por dos fuerzas contrapuestas. Por un lado, los datos de Corea del Sur y el aumento previsto de precios de TSMC reforzaron el optimismo sobre la infraestructura tecnológica. Por otro, la escalada geopolítica mantuvo elevada la cautela sobre la inflación, las tasas de interés y el crecimiento global.
En ese escenario, los próximos balances de Alphabet, empresa matriz de Google y referente de la publicidad digital y la computación en la nube, Intel, fabricante de procesadores, y Texas Instruments, productora de chips analógicos, serán determinantes para comprobar si el gasto en inteligencia artificial continúa traduciéndose en mayores ventas de semiconductores, memorias y equipamiento.
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