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Desvaríos, fuga y fin del “carnicero de los Balcanes”
Una mujer musulmana llora sobre el ataúd de una de las más de 500 nuevas víctimas de la matanza de Srebrenica encontradas en 2009, quince años después de ocurrida.
Temido y odiado
Desde entonces se lo conoce como «el carnicero de los Balcanes» o «el verdugo de Srebrenica». Temido y odiado por sus enemigos, pero considerado un héroe por algunos de sus compatriotas, no le resultó difícil desaparecer del mapa en 1995.
El Tribunal de Naciones Unidas para la Antigua Yugoslavia (TPIY) de la Haya acusó a este hombre de 68 años de haber ordenado los peores crímenes cometidos en Europa desde la Segunda Guerra Mundial.
El general, admirado por sus soldados por sus capacidades como estratega, es presuntamente el responsable del asedio que durante tres años sufrió Sarajevo. Y también de la limpieza étnica, de las atrocidades de los campos de internamiento y del asesinato de más de 8.000 hombres y jóvenes musulmanes en Srebrenica.
Nacido el 12 de marzo de 1943, Mladic se dio a conocer a nivel internacional en julio de 1991, cuando fue nombrado jefe del Estado Mayor del Ejército Popular de Yugoslavia (JNA) en Knin, Croacia. Allí apoyó a la minoría serbia para separarse de Zagreb.
En mayo de 1992, Mladic fue ascendido a jefe de las Fuerzas Armadas de los serbios bosnios y planeó la conquista de Bosnia junto con el exlíder político Radovan Karadzic, quien fue detenido en 2008 y actualmente está siendo juzgado en La Haya. Su máxima era: «Nunca ordenar la retirada». Aunque hubiera millones de víctimas. Cuando sus tropas arrollaron a los débilmente armados Cascos Azules holandeses de Srebrenica, Mladic aseguró que tomaba la ciudad como «un regalo» para los serbios. «No tengan miedo, nadie les hará daño», les aseguró a sus habitantes.
Acuerdo de paz
En un primer momento, Mladic consiguió ocupar más del 70% de Bosnia, aunque los serbios sólo representaban un tercio de la población. Al final de la guerra, y con ayuda de la OTAN, los croatas y los musulmanes consiguieron hacer retroceder a los serbios. Tras la firma del acuerdo de paz de Dayton, en diciembre de 1995, Mladic desapareció silenciosamente de escena.
Cuatro meses antes de la firma del acuerdo, el Tribunal de La Haya elevó las primeras acusaciones contra Karadiz y Mladic. Pero este último vivió abiertamente en Belgrado bajo protección de Slobodan Milosevic y sólo se ocultó en 2001, después de que el expresidente fue arrestado y extraditado a La Haya.
Agencia DPA


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