19 de septiembre 2017 - 00:00

Detienen a 100 personas tras disturbios por la absolución de un policía blanco en EE.UU.

Las marchas comenzaron el viernes, cuando se conoció el fallo judicial que dejó libre de culpa a Jackson Stockley. Se temía otra noche caliente por la convocatoria a nuevas manifestaciones.

CARA A CARA. Un manifestante desafía la barrera policial en Saint Louis, Missouri, en el tercer día de protestas. La ciudad suele copar los titulares por cuestiones relacionadas con la violencia racial y el abuso de la fuerza.
CARA A CARA. Un manifestante desafía la barrera policial en Saint Louis, Missouri, en el tercer día de protestas. La ciudad suele copar los titulares por cuestiones relacionadas con la violencia racial y el abuso de la fuerza.
Saint Louis - Después de tres días de protestas diurnas y violencia nocturna por la absolución del exagente de la Policía de Saint Louis, Jackson Stockley, acusado de asesinato de un sospechoso negro, las fuerzas de seguridad arrestaron a más de 100 personas durante la noche del domingo al lunes.

El viernes, Stockley, que es blanco, fue hallado inocente de la acusación del crimen de Anthony Lamar Smith, sobre el que la Policía aseguró tener pruebas de que era un traficante de drogas. Los abogados de la familia de la víctima alegaron que el uniformado lo ejecutó después de perseguirlo en auto y de haber plantado una pistola en el vehículo que perseguía. En su defensa, Stockley sostuvo que Smith intentó tomar el arma y que lo había matado en legítima defensa.

Una vez que terminaron los incidentes, Lyda Krewson, la alcaldesa de Saint Louis, donde ya ocurrieron graves disturbios raciales en los últimos años, convocó a la una de la madrugada a una breve conferencia de prensa conjunta con el jefe interino de la Policía, Lawrence O'Toole.

"Algunos criminales atacaron a los policías, les lanzaron químicos y rocas. Todas las heridas de los policías son menores y volverán al trabajo pronto", indicó este último. "Es la tercera jornada de días con protestas en calma y noches destructivas", afirmó por su parte Krewson, quien enfatizó que la violencia nocturna era "inaceptable" porque "no se puede tolerar la destrucción".

Poco después de la conferencia de prensa, periodistas citados por el diario St. Louis Post Dispatch pudieron escuchar agentes de Policía coreando, en la céntrica esquina de Tucker y Washington, la consigna de los manifestantes: "¿De quién son las calles? ¡Nuestras!".

Las protestas habían comenzado pacíficamente el domingo cuando unos 1000 manifestantes recorrieron la zona céntrica de Saint Louis, desde el área comercial al núcleo histórico sobre el Mississipi y nuevamente al área comercial, donde la multitud rodeó el Departamento de Policía.

La madre de Smith, Annie Smith, participó de las marchas que desembocaron en los disturbios junto al representante (diputado) estadual Bruce Franks Jr.

Según Franks, el mensaje de las protestas era sencillo y "unívoco": "Y'all gon' stop killing us" ("Van a parar con eso de matarnos", en el "lunfardo" negro de Estados Unidos).

Antes de ser electo en 2014, el legislador estadual había participado asiduamente de las protestas en el suburbio de Ferguson, también en Saint Louis, que combinaron asimismo movimientos pacíficos y otros violentos, después de que, el 9 de agosto de 2014, muriera asesinado por la policía el joven negro Michael Brown.

Con gritos de "¡Sin justicia no hay paz!", centenares de personas se echaron a las calles este fin de semana mientras lucían pancartas con las palabras "Black Lives Matter" ("Las vidas negras importan"), lema del movimiento que denuncia la violencia policial contra los afroamericanos.

A las 18:30, el pastor Doug Hollis anunció que "hemos logrado nuestro objetivo. Nos dispersamos. Fue una gran protesta pacífica. Lo que deseábamos".

Pero una hora y media después se iniciaron los choques, cuando un grupo de manifestantes rompió con ladrillos y macetas las vidrieras del hotel Marriott y varios comercios y trató de cortar algunas de las principales calles derramando contenedores y tachos de basura, detalló Krewson.

A partir de esos episodios, la Policía desplegó toda su fuerza y usó gas pimienta para tratar de dispersar a los manifestantes que seguían en las calles.

Entre los arrestados se encontró el periodista del Dispatch Mike Faulk, y también Jon Ziegler, conocido en la red Twitter por su cuenta Rebelutionary Z, y transmitía en vivo, por "streaming", los acontecimientos. Varios agentes policiales fueron heridos y lastimados en las refriegas, pero en ningún caso de gravedad, y momentáneamente se restableció la calma.

Durante su comenzó su presidencia, Barack Obama (2009 - 2017) siguió de cerca los casos de "gatillo fácil" contra la comunidad afroamericana y condeno en duros términos a la fuerza.

Entre otras medidas, le vetó el acceso a armamento sofisticado y obligó a todos sus miembros a llevar cámaras para que los operativos queden registrados. Sin embargo, Donald Trump dio marcha atrás con algunas de las decisiones de su antecesor, y recientemente devolvió a la Policía la posibilidad de equiparse con armas de guerra. Al mismo tiempo respaldó su accionar.

Agencias DPA y ANSA, EFE

y Ámbito Financiero

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