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Día de caos en Capital por piquetes y cruces en la Plaza
La avenida 9 de Julio, a cuadras del Obelisco, en pleno centro porteño, fue bloqueada ayer nuevamente por grupos de piqueteros antikirchneristas que reclaman planes para cooperativas, pero también cobro inmediato. Un fuerte operativo policial logró luego de más de tres horas habilitar al menos uno de los carriles de la avenida.
El Gobierno acusó a los piqueteros más duros de intentar «extorsionar», luego de alcanzar un acuerdo con parte de las agrupaciones. Pero no logró frenar un nuevo acampe de piqueteros, que junto con protestas cruzadas en la Plaza de Mayo -donde hubo violencia entre militantes de las Madres de Plaza de Mayo, la comunidad boliviana y el grupo de Raúl Castells- bloquearon el tránsito en las principales calles de la Ciudad de Buenos Aires. A eso se sumó la protesta de la ex Terrabusi y de bancarios, además de violencia entre bandas en la provincia de Buenos Aires (ver nota aparte).
Los piqueteros de distintas agrupaciones que no sintonizan con el kirchnerismo volvieron a instalarse frente al Ministerio de Desarrollo Social, sobre la avenida 9 de Julio, para reclamar la inclusión en los planes que ofrece el Gobierno a cooperativas y que fue motivo del anterior reclamo, hace un mes, cuando se les prometió la inclusión en esos programas que debía concretarse ayer.
Un fuerte operativo policial terminó desplegándose para liberar una de las manos de la avenida y desbloquear así el tránsito, mientras un grupo de piqueteros en la calle cortada se entregaba a jugar un partido de fútbol casero.
Al mismo tiempo, en la Plaza de Mayo los seguidores de Hebe de Bonafini montaron una radio abierta para manifestar su apoyo a Cristina de Kirchner tras las amenazas que fueron recibidas y que denunció el Gobierno el lunes. Allí, desde hace doce días permanece en huelga de hambre Castells, cuyo Movimiento de Jubilados informó que ya había tomado la sede de un banco, de la Casa del Chaco y del Comité Nacional de la UCR, además de irrumpir en el Congreso con los reclamos de planes sociales.
Se agregó un grupo de integrantes de la comunidad boliviana, que manifestaba en la Plaza con un féretro, para acompañar la denuncia de una mujer que asegura que su marido fue asesinado por la Policía Bonaerense, y buscaban realizar el velatorio frente a la Casa Rosada. El grupo que acompañaba a Bonafini intentó desalojarlos y los aliados de Castells se mostraron mediadores, pero terminaron a las trompadas y forcejeos.
La Asociación Madres de Plaza de Mayo había instalado la radio abierta en la Plaza de Mayo «en defensa del Gobierno popular», desde donde se propalaba apoyo a la administración de Cristina de Kirchner y sus planes de gobierno. Los incidentes comenzaron cuando Bonafini les espetó a los bolivianos que «ésta es nuestra plaza, váyanse de acá, quién los manda a ustedes» y los insultó. Castells, que hace casi dos semanas se mantiene ayunando en la Plaza, terció en la pelea, pero de pronto un militante insultó a un joven que portaba la bandera de Bolivia, y terminaron a los empujones y golpes de puño.
A media tarde, los incidentes habían concluido, pero el cerco al tránsito continuó. El operativo de seguridad mortificó a automovilistas y pasajeros por el desvío al cual se vieron obligados, a pesar de no haber participado demasiadas personas en esas protestas.
En la avenida 9 de Julio, por tercera vez en un mes y medio, los piqueteros volvieron a desplegar sus carpas para pedir ser incorporados a cooperativas del plan «Argentina trabaja».
Antecedente
Hace quince días también grupos de piqueteros acamparon en cercanías de la Plaza de Mayo y levantaron la protesta cuando el Gobierno se comprometió a analizar los reclamos.
«Ya tuvimos una reunión y no hubo acuerdo, así que hemos decidido que nos vamos a quedar. El acampe va a ser similar al que hicimos sobre la Avenida de Mayo y nos vamos a quedar hasta que tengamos una respuesta», explicaron los dirigentes del grupo Barrios de Pie, uno de los principales promotores de la medida, que además apunta a quitarles a los intendentes bonaerenses el manejo del dinero y la asignación de los planes para los grupos de trabajo. Entre más de una decena de agrupaciones sociales estuvieron el Polo Obrero, Barrios de Pie, MTR Teresa Vive, el Movimiento Tierra y Liberación y el Bloque Piquetero nacional.
En un momento, los piqueteros de Barrios de Pie se agruparon sobre la 9 de Julio para enfrentar a la Policía, cuando los agentes intentaban liberar una mano de la avenida en su intersección con la calle Moreno. Los manifestantes bloquearon el tránsito en los dos sentidos de circulación y allí anunciaron que se quedarían acampando.
Ayer, el Gobierno llegó a un acuerdo con un importante grupo de organizaciones para su ingreso «masivo e inmediato» en el plan de empleo oficial. Pero, los más duros (Barrios de Pie y MTL) insistieron con mantener la protesta frente al ministerio que conduce Alicia Kirchner, agregando a las demandas «la capacitación y el trabajo urgente, para empezar a cobrar lo más rápido posible», este año.
La cartera de Desarrollo Social denunció entonces que las agrupaciones que se mantienen fuera del acuerdo «extorsionan» al Gobierno y buscan «cobrar sin trabajar».
La medida comenzó en las primeras horas de la tarde con una marcha desde la Plaza Constitución hacia la sede de Desarrollo, en la avenida 9 de Julio que quedó bloqueada en sus dos sentidos de circulación por más de cuatro horas y recién al anochecer se liberó un carril. Esas mismas agrupaciones son las que protagonizaron la semana pasada el corte de la Avenida de Mayo por un día y medio, ante un despliegue de seguridad que les impidió ingresar a la Plaza.
«Todos los días se están haciendo operativos de ingreso del programa Argentina Trabaja en las localidades del conurbano bonaerense, jamás fueron interrumpidos. Por eso rechazamos la extorsión que desde el corte están haciendo algunos grupos bajo presión, intentando distorsionar el programa y convertirse en intermediarios del mismo», señaló el ministerio a cargo de Alicia Kirchner.
En un comunicado remarcó que «desde ningún punto de vista» aceptará «la pretensión de instalar la idea de que se puede cobrar sin trabajar, como pretenden los sectores que hoy se manifiestan».
«También reiteramos que nuestra vocación siempre es el diálogo y este grupo bien lo sabe», añade.


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