19 de octubre 2009 - 00:00

Día de la Madre negro: un 8,2% menos

Las ventas del Día de la Madre volvieron a caer: según la encuesta que suele llevar a cabo en estas fechas la CAME (Confederación Argentina de la Mediana Empresa), los comercios vendieron un 8,2% menos que hace un año en cantidades de artículos. Y si bien el trabajo no releva la facturación en moneda constante, de hacerlo, el desplome sería mucho mayor, dado que este año los compradores se volcaron masivamente a productos y servicios mucho más baratos que en 2008.

El rubro más castigado por la caída resultó uno que históricamente fue la «locomotora» del consumo para estas fechas: artículos para el hogar, uso personal y productos tecnológicos, con un descenso de 16,9%. Lo siguieron otros productos con los que tradicionalmente se suele agasajar a las madres: marroquinería (-14,4%), indumentaria (-12,8) y calzados (-12,5).

Los guarismos llegan, sin dudas, como una sorpresa desagradable para el Gobierno, que aguardaba que la fecha -junto con Navidad, la de mayor facturación para el comercio minorista- marcara el inicio del «rebote» en la actividad económica. Esto no sucedió, según los comerciantes encuestados por la entidad que preside Osvaldo Cornide.

El informe de la CAME afirma que ni siquiera hubo «sensación térmica de Día de la Madre»: allí se lee que «hasta el viernes por la noche la actividad comercial se desenvolvía como si fueran días normales, sin un movimiento importante en el público que circulaba por los locales. Incluso en los centros de compras, que suelen acaparar el consumo con promociones atractivas; la venta se mantenía débil».

El consumo tuvo un leve repunte durante el fin de semana, cuando el público se volcó a los centros comerciales (los shopping malls y las principales avenidas) para hacer sus compras. El buen clima ayudó a los negocios a la calle, dado que -de haber llovido o bajado la temperatura- los consumidores habrían preferido los shopping centers. Sin embargo, éstos (junto con los hipermercados y las tiendas departamentadas) contraatacaron con promociones que en algunos casos llegaron a descuentos de hasta un 25% y 24 cuotas sin interés (todo junto).

Los productos que más se vendieron -igual que sucedió hace dos meses con el Día del Niño) fueron los más económicos; eso hizo que a valores constantes (y en términos de rentabilidad, desde ya) los comercios vieran mermar su facturación casi un 9%.

Además, la mayor parte de las operaciones fueron concretadas en cuotas con tarjeta de crédito, y sin interés, un costo financiero que comparten el banco emisor del plástico y el comerciante que se adhiere a la promoción.

«Como hecho destacable, el consumo se volcó más que otros años a regalar servicios como una sesión de spa, de masajes, o un viaje», revela el estudio de CAME.

Otros segmentos que fueron duramente golpeados por la caída del consumo fueron bazar y blanco y mantelería (ambos con un descenso de 9,8), lencería (-8,7), bijouterie y fantasías (-7,8%) y perfumería y cosmética (-5,8).

«En el interior del país, la situación fue dispar. En Salta, Tucumán y San Juan, la venta se mostró relativamente sostenida; en las provincias patagónicas y en Córdoba, Santa Fe, La Pampa o Buenos Aires, se registraron bajas generalizadas», sostiene el trabajo.

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