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Diálogos
Periodista: ¿Cuáles son las amenazas para el empleo en la crisis?
Jorge Colina: Durante un período de crisis no cae el empleo, sino que la gente se inserta en la informalidad. En la Argentina no logramos disminuir el trabajo en negro, principalmente porque las pequeñas empresas, que son las que tienen menos de diez trabajadores, no pueden cumplir con las reglas ni las altas cargas sociales que impone la ley laboral.
P.: ¿Cuál es el peligro de un aumento del trabajo no registrado?
J.C.: No hay un peligro inminente, porque lamentablemente mucha gente está acostumbrada a vivir sin la seguridad social. Cuando se enferman recurren a los hospitales públicos, y con respecto a la jubilación, el Estado termina haciéndose cargo. La principal pérdida son las asignaciones familiares, que en cierto modo se compensan con los descuentos de las obras sociales.
P.: ¿Qué control tienen las autoridades sobre esta situación?
J.C.: El Gobierno no controla a las empresas que tienen menos de diez trabajadores porque, probablemente, sabe que no pueden pagar los costos del empleo en regla y prefieren preservar esa fuente de trabajo. En cambio, refuerzan los controles sobre las medianas y grandes empresas.
P.: ¿Cuáles son los sectores más expuestos?
J.C.: Los más afectados son siempre los de menores recursos, aunque no son los únicos. Hay gente de niveles medios que trabaja en sectores como la industria o servicios, que es un sector formal; como la ley es tan estricta con los trabajos part time, éstos suelen ser en negro.
P.: ¿Cuál sería la solución?
J.C.: Lo mejor es pensar en un régimen real para las empresas chicas. El Estado tiene que modificar las normas para que las empresas con menos de diez empleados puedan tenerlos en regla, y reforzar los controles para que esto se cumpla.
P.: ¿Cuál es el principal obstáculo para que esto suceda?
J.C.: Tanto en el Congreso como en los sindicatos prevalece la idea de que la ley debe ser una sola. No quieren que haya una diferenciación entre «ciudadanos de primera o de segunda». Pero la realidad es que hoy los trabajadores informales son ciudadanos de tercera.


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