22 de julio 2009 - 02:14

Diálogos

Hugo Moyano
Hugo Moyano
Moreno bancado
Una interesante entrevista le realizó ayer Chiche Gelblung a Hugo Moyano en radio Mitre, donde el líder de la CGT habló de su pelea con los «gordos», de Daniel Scioli al frente del PJ, de Francisco de Narváez y de Guillermo Moreno. Ésa es la parte más jugosa del diálogo. En medio de las fuertes críticas que arrecian sobre el secretario de Comercio, el camionero aseguró que la tarea que realiza no es simpática, pero la cumple bien. Veamos.

Periodista: ¿Siente usted que hay una especie de rebelión por parte de los «gordos» con Moyano en la CGT?

Hugo Moyano: No, no, lo que ha aparecido en estos últimos días es un grupo de dirigentes que nunca hicieron un planteo en el consejo directivo de la CGT, ni en la denominada mesa chica, donde nos reuníamos los más grandes para preparar los temas para la reunión del consejo directivo y bueno, ahora han aparecido, lo que nunca dijeron en las reuniones lo dicen públicamente. Pero son un grupo de dirigentes que no ayudan para que el consejo directivo funcione como corresponde, tanto que el jueves de la semana pasada se reunió el consejo directivo, tomó las resoluciones que tuvo que tomar, y ellos no estuvieron presentes. Nunca plantearon ningún tema de esa naturaleza y hoy aparecen haciéndolo públicamente, no sé cual es la intención.

P.: ¿Y usted cree que tiene que ver con el resultado electoral que los «gordos» en estos momentos se están desperezando y empezando a plantear sus diferencias con la conducción suya?

H.M.: Seguramente tiene que ver con eso, si no, no creo que lo harían, porque usted sabe que en la sociedad, por lo menos en una parte de ella, el oportunismo político es lo que todo el mundo aprovecha o expresa. Pero, de cualquier manera, no sé quiénes son concretamente los que están en desacuerdo, porque algunos dicen una cosa, otros dicen otra y a otros no se les entiende lo que dicen. De cualquier manera, en algunos casos he sentido que han cuestionado hasta los salarios que ganan los camioneros. Porque si un trabajador gana más que uno que yo represento, yo quiero llevar el sueldo de nuestros trabajadores al sueldo de ese trabajador, y no que el que gana más gane el sueldo del que gana menos. Esto es emparejar para abajo.

P.: ¿En el Consejo Económico Social ustedes están firmes, decididos a que eso es una salida interesante para poder iniciar un diálogo, o no?

H.M.: A mí me parece que es un instrumento más que se tiene para llevar adelante lo que la sociedad reclama, que es el diálogo. Es un instrumento más; en la medida que se ponga en funcionamiento y empiece ya a debatir los temas se verá el resultado, creo que puede ser interesante, porque así lo ha sido en otros países del mundo. Pero dicen que no hay peor gestión que la que no se quiere hacer, bueno, lo peor que nos pasaría es no querer llevar adelante esto por temor o por cualquier otra cosa. Creo que se debería poner en funcionamiento, después se verán los resultados.

P.: A nivel nacional, ¿usted avala la presidencia de Scioli en el PJ o la cuestiona?

H.M.:
Sí, la avalo, porque ha sido electa como corresponde en un congreso, como históricamente se han hecho los congresos a nivel del justicialismo. Yo recuerdo los congresos de hace unos cuantos años, que una vez realizado el mismo no se discutía más nada. Ahora hay cuestionamientos sobre eso; pero de cualquier manera el congreso, las autoridades han sido electas de acuerdo con los estatutos del partido, y de acuerdo con lo que dice la ley.

P.: ¿Al peronismo disidente usted lo considera peronismo, lo considera con los pies fuera del plato? ¿Cómo lo vivió? Porque ellos a su vez objetan el peronismo oficialista.

H.M.: Mire, no se puede criticar al peronismo porque el peronismo es muy amplio; sí en algunos casos puntuales, donde hay personas que pretenden llegar a la más alta magistratura, o de la provincia o de la Nación, metiéndose en el peronismo. Yo no cuestiono las aspiraciones que tenga cada uno, pero que no se meta en el peronismo.

P.: ¿Usted está hablando de Francisco de Narváez?

H.M.: Hay gente que no tiene nada que ver con el peronismo.

P.: ¿Usted cree que con el resultado electoral, que obviamente no fue un resultado electoral satisfactorio para el Gobierno, usted quedó pegado?

H.M.: Yo he apoyado un modelo económico, un proyecto nacional. Si este proyecto ha sido encarnado en su primera instancia por Néstor Kirchner, hoy por Cristina de Kirchner, o sea, yo he apoyado un proyecto y lo seguiré apoyando. Muchos se preguntan ¿cuál es el modelo?, el modelo económico es no tener una actitud de endeudamiento, es haber discutido la deuda externa, haberla reducido a los márgenes que se hizo, el haber permitido a los trabajadores discutir libremente su salario, ése es el modelo que nosotros defendemos. Entonces yo he defendido eso y lo voy a seguir haciendo, porque yo tengo un montón de defectos, pero tengo una característica, yo cuando decido una cosa no doy marcha atrás, cuando nosotros peleamos contra el neoliberalismo de Menem y Cavallo, lo hicimos en las calles, lo hicimos en las plazas y cuando defendemos algo también lo hacemos de la misma forma.

P.: Parte de ese modelo, uno de los ejecutores de éste en cuanto al control de precios y el cuidado del salario de los trabajadores, es Guillermo Moreno, el secretario de Comercio Interior, y en estos momentos está bajo fuego. ¿Usted lo banca a Moreno?

H.M.: Yo lo he dicho en más de una oportunidad, yo soy amigo de él. Y por supuesto que la tarea que él realiza no es la que puede parecer la más simpática, pero la cumple como corresponde, la cumple como lo tiene que hacer un funcionario como es él y hay un tema que yo lo he mencionado. A Moreno no se lo puede acusar de corrupción, ni nada que se le parezca; a Moreno se lo acusa solamente por su forma de ser, y reitero, la tarea que él realiza y el cargo que tiene no es para ser muy simpático, ni actuar con mucha debilidad, tiene que actuar con la firmeza que ese cargo requiere, por eso le tienen bronca, por eso lo critican, por eso lo acusan como si fuera responsable de los males que tiene el país. Pero él está cumpliendo una función importantísima que a muchos les cae mal, a muchos no les conviene, y a muchos les trae inconvenientes porque no pueden hacer lo que quieran en materia de precios.

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