9 de diciembre 2013 - 00:00

Diálogos

"Deben recuperar el control de variables"



El economista jefe de la UIA, Diego Coatz, asegura que "parte de la menor dinámica en las exportaciones con mayor valor agregado y del sector automotor podría ser compensada por mejores rindes en soja. Pero dependerá de los incentivos de la política cambiaria, con instrumentos alternativos para liquidar a un dólar eventualmente más competitivo". En diálogo con este diario agregó que "se debe recuperar el control de algunas variables o será muy difícil salir del cepo y frenar el drenaje de reservas".

Periodista: ¿Cómo termina el año la industria?

Diego Coatz:
Más allá de la recuperación de la actividad industrial durante este año, la propia inercia local y la menor demanda de Brasil impactan en la actividad. Además se acentúa la heterogeneidad sectorial. Las exportaciones muestran una recuperación, pero moderada, y los sectores exportadores con valor agregado (tanto manufacturas industriales como alimentos con valor agregado) mostraron complicaciones (con caídas de más del 11% con relación a los máximos alcanzados en 2011), como consecuencia de la presión de costos y por aspectos puntuales, como la tardanza en el cobro de reintegros, los derechos del 5% a todo producto exportado, que repercute sobre el capital de trabajo de las firmas.

P.: ¿Qué proyecciones hay para 2014?

D.C.:
Se va a mantener un ritmo moderado. Sin embargo, el cambio de gabinete y algunas medidas recientes (como el acuerdo con Repsol) mejoraron las expectativas. Resta saber si este cambio de expectativas se puede traducir en una mejora de las condiciones económicas. Hoy hay un equipo más homogéneo que parece tener la fuerza suficiente para llevarlo adelante.

P.: ¿ Cuál es el tema más urgente para solucionar en cuanto a lo económico?

D.C.:
Sortear la encrucijada de la restricción externa. Esto requiere generar divisas por el lado de las exportaciones, con políticas específicas para sectores que perdieron dinamismo. Y también de sustituir eficientemente importaciones y subir lentamente las tasas de interés en la medida en que se logra tomar crédito externo, sobre todo para temas estructurales (política energética, de transporte, entre otros que requieren divisas). El sector industrial es clave porque genera divisas adicionales al agro y la minería, demanda empleo calificado y retroalimenta un círculo virtuoso entre instituciones (públicas y privadas) e innovación en las firmas. La clave para que todo esto ocurra es que la política económica incentive la demanda efectiva y la rentabilidad de sectores claves.

P.: ¿ Cómo ve el tipo de cambio?

D.C.:
La cuestión cambiaria es un tema recurrente, producto de un déficit estructural en materia industrial (y ahora energético) que presiona sobre las cuentas externas. Los saltos abruptos del tipo de cambio condicionaron el devenir económico nacional durante más de 30 años. No estamos solos en la región en este tema. La Argentina le agregó a su moneda 13 ceros, Brasil 11 y Ecuador directamente la eliminó. Incluso hace apenas algo más de 10 años muchos sectores pregonaban que la Argentina debía renunciar a su soberanía monetaria y se discutía abiertamente la dolarización. El tipo de cambio es efecto y causa de la situación productiva argentina y siempre ha sido para nuestro país un tema complejo (sobre todo en las últimas décadas).

P.: Los nuevos funcionarios aseguraron que continuará la flotación administrada.

D.C.:
Es una política acertada. Sin embargo, en la actualidad es importante que se ajusten algunas variables en torno a la cuestión cambiaria (inflación, tasas de interés, restricciones a la compra/venta) para que esa administración sea razonable.

P.: ¿Se podrá frenar la caída de reservas?

D.C.:
Si la tasa de interés interna presenta menores retornos con relación a la tasa internacional, dados las expectativas de depreciación y el riesgo, el resultado es la fuga de capitales. O se recupera el control de algunas variables o será muy difícil salir del cepo y frenar el drenaje de reservas.

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