31 de diciembre 2008 - 00:00

Diálogos: Vale la pena pensarlo

El senador Carlos Reutemann se explayó sobre una eventual candidatura presidencial en 2011 en un reportaje que dio al programa «En profundidad» que se emite por un canal de cable de la ciudad de Santa Fe. Marcó distancia con el Gobierno nacional, el de Hermes Binner y hasta can el diputado Agustín Rossi, con quien se especula podría compartir listas el año que viene para que los dos renueven sus bancas en el Congreso. veamos ese diálogo.

Agustín Rossi
Agustín Rossi
Periodista: ¿Me va a dar alguna opinión sobre el Gobierno de Cristina de Kirchner?
Carlos Reutemann: Bueno, soy oficialista..., pero creo que teníamos mayores expectativas, en fin, pienso que sin duda ha hecho un esfuerzo. Pero, ha tenido un costo increíble por un capricho no se de quién, de alguien que la ha asesorado mal en el tema del campo.
P.: ¿Cómo es eso?
C.R.: Arranquemos con la provincia de Santa Fe. Ella había ganado bien en el interior. Después vino el interminable conflicto del campo, que lo alargaron demasiado. Y esto sigue, y afecta bárbaramente a nuestra provincia. Creo que hay un antes y un después y en este esquema ha sufrido un enorme deterioro. Tampoco digo que una persona debe saber de todos los temas, pero alguna persona cercana a ella no la aconsejó como debía en este tema. Ojo, no es lo mismo el conflicto del campo en Santa Fe que en otras. El corazón de nuestra provincia está vinculado al agro, a la agroindustria. No es lo mismo en Chubut, donde no saben qué es una planta de soja o de maíz. Santa Fe es muy parecida a Córdoba, donde el corazón gira alrededor del agro, la lechería, la carne, la agroindustria. En esos temas la situación en nuestra provincia está muy mal.
P.: La situación está peor que antes del conflicto...
C.R.: Claro. El problema arranca con la suba de retenciones del 23 hasta un nivel por encima del 50. Además los costos de los insumos han crecido una barbaridad nuevamente, además de que en la mitad de la provincia de Santa Fe hay una sequía como no se vivía desde hace muchísimos años. Hacia el norte de la provincia no hay trigo, no hay maíz, no hay soja. Es un panorama de catástrofe.
P.: ¿Cómo se hace campaña política en estas condiciones? Primero: ¿Ud. va a ser candidato o no?
C.R.: Eso ahora no se lo puedo decir hoy.
P.: Para Ud. haber estado junto a los piquetes, ¿es una ventaja?
C.R.: Yo le he marcado la diferencia al Gobierno nacional en este conflicto como representante de la provincia de Santa Fe. Porque hasta en Rosario esto ha provocado un enorme parate. Cuando empiezan a sacarle una rentabilidad al campo eso termina teniendo un impacto enorme en la provincia. Vamos a ver cómo estamos en marzo, porque hay empresas que han dado vacaciones y hay que ver cómo se reanudan. Pero claro, no es simple hacer campaña con este esquema. No estoy defendiendo intereses de productores, como se ha dicho por ahí...
P.: Kunkel dijo eso...
C.R.: Sí, Kunkel dijo que yo cultivaba 40 mil hectáreas de soja en Villa Cañás. Ojalá eso fuera cierto (ríe). Nadie tiene 40 mil hectáreas... Pero yo vi cómo se gestó el movimiento, que no fue de los dirigentes hacia abajo sino a la inversa, aquí fueron las bases las que salieron a la ruta. Y eso que se ha dicho de golpismo o de ánimo desestabilizador yo en ningún momento lo escuché. Fue una cuestión de sobrevivencia. En su mayoría eran contratistas. El 60% de la siembra que se hace en la Argentina son contratistas, desde hace muchos años. Acá a lo mejor están más beneficiados los propietarios de los campos que los contratistas, que era ya extremadamente caro, aunque ahora van bajando.
P.: ¿Habrá voto castigo?
C.R.: Las elecciones «del medio» la gente las usa para mostrar su disconformidad, para un lado o para el otro. En un esquema de una elección nacional, pero es apresurado hablar de 2009, la gente está asustada por el tema crisis, que ahora viene de afuera. Por lo que se observa, no ya en el tema campo, da la impresión que la Argentina está en mejor posición. Alguien la quiere comparar con la crisis de 2001, pero no me parece similar. Es diferente. El gobierno nacional tiene financiamiento para el 2009, analizándolo con precisión, cuenta con reservas, las AFJP le han dado al Gobierno tranquilidad para cumplir con los compromisos de 2009.
P.: Las AFJP le dieron la caja que no le dieron las retenciones...
C.R.: A ver, en el conflicto del campo perdieron todos un disparate, porque nadie pudo tomar los precios tope. Cuando la soja pasó los 600 dólares eso nadie lo tomó, ni el Gobierno ni el productor. Ahora que bajó a doscientos noventa y pico, hemos perdido todos, el Gobierno y los productores. Pero aun cuando le hayan bajado las retenciones al trigo y al maíz, el 35% a la soja es un absoluto disparate y una confiscación, es absolutamente imposible tener un socio que le saque el 35%.
P.: ¿Cómo debería ser?
C.R.: Habría que se más claro y sencillo y si hay ganancias extraordinarias, que se paguen impuestos a las ganancias. Pero con un socio del 35% es imposible que se pueda sobrevivir.
P.: Usted tuvo un cruce muy duro con Binner... ¿Cómo ve la provincia hoy?
C.R.: Da la impresión de que todas las expectativas que generó este frente que venía para comerse los chicos crudos, al cabo de un año no es tan así. Son gente de carne y hueso, como todos los demás seres humanos, y a los chicos crudos no se los han comido. Han tenido dificultades de gestión y le metieron mucha ilusión a la gente en la cabeza. Eso de pasarse en ilusionar a la gente no es conveniente porque la caída después es más violenta. Por lo que veo, escucho, leo, hay una desilusión en general con el Gobierno.
P.: ¿En qué se equivoca Binner?
C.R.: Yo no tengo por qué aconsejarle. Ellos también tienen su experiencia de gestión en el municipio, un cargo ejecutivo. Lo que puedo decir es que Santa Fe es una provincia ordenada, comparando con las otras dos provincias grandes, pero eso no es hablar mal de una gestión. Pero si se habla de pobreza, de equidad social, de seguridad, tiene todos los años de gobierno hacia adelante para solucionarlos.
P.: ¿Volvió a hablar con Binner?
C.R.: No he hablado porque cada vez que se habla de los hechos de diciembre de 2001 es un tema muy sensible. Más allá de lo que diga uno o diga otro, hay una Justicia que ha trabajado y una cuestión mía personal, que sé cómo he actuado. Y no hay llamada, ni autor intelectual, ni nada atrás del tema, es un tema muy serio, muy complicado, han hecho mucha campaña electoral con el tema. Sé cómo he actuado en el momento, no hay llamada, ni hay persecución, ni hay orden, no hay nada. Es un tema serio, duro, triste. Y además no nos olvidemos que el actual gobernador era entonces intendente de Rosario. El también hubiera podido pacificar a su gente en aquellos sucesos de 2001. El era parte de ese gobierno, del gobierno que nos llevó a la crisis, el de De la Rúa, el de Chacho, Fernández Meijide. El fue un gran fogonero de esa alianza. Como intendente hubiera podido pacificar la ciudad de Rosario, cosa que no hizo.
P.: Para Ud. es un tema bisagra...
C.R.: Mientras se mencione que se pueda haber cruzado una idea de dar una orden, no hay manera de hablar de nada. Actúa la Justicia. Es un tema infranqueable. Lo hablamos antes, pero las cosas han empeorado por declaraciones.
P.: Usted es presidenciable. ¿Es kirchnerista?
C.R.: Soy justicialista. De cara al resultado de 2011 tiene mucho que ver el resultado de 2009. No hay 2011 sin 2009. Pero la Argentina es un país muy cambiante. En 2009 hay gente que gana y gente que pierde. Si tiene un resultado interesante en 2009, evidentemente se abre un abanico para el eventual 2011 que no es tan grande. Con los dedos de una mano le alcanza para ver quiénes pueden competir.
P.: ¿Pensaría en ser candidato?
C.R.: Esta vez vale la pena pensarlo, antes de decir no. Aquella vez que Duhalde me llamó a Olivos -y después se hizo una fábula de todo eso, que no es cierta- yo se lo dije: No existe ninguna posibilidad de que yo sea candidato. El primer día se lo dije. El me pidió: «No digas nada, porque si salís de aquí diciendo que no sos candidato perjudicás mi estrategia. En este momento me tengo que tomar un tiempo para ver mis posibilidades. No digas no para que no se me disperse la tropa. Tengo otras alternativas, De la Sota, etc. Pero yo nunca dudé: le dije que no, pensá en otra cosa.
P.: ¿Compartiría una boleta con Agustín Rossi?
C.R.: Siempre que él habla de mi persona nunca tiene buenos conceptos. En las declaraciones veo que no tiene un buen feeling. Pero no soy quién para vetar a nadie. Nunca he vetado a nadie. Pero observo que las declaraciones sobre mi persona no sin, digamos, agradables para ponerlo tranquilo, pero no sé quién será candidato.
P.: El nivel de adhesión para Cristina es bajo.
C.R.: Hay que ver bien eso. Hay dos provincias que sé que le dan altísimo (ríe). No son Santa Fe y Córdoba. La influencia que tuvo el conflicto en el campo no es la misma en esas provincias que en otras. Eso para nosotros fue un ataque al corazón; en otras provincias eso no es así. La estrategia será dejar stand by algunas provincias para tener un resultado que se pueda compensar en otros lados o esperar al conurbano bonaerense, que es el gran monstruo, pero que habla un idioma diferente al que nosotros hablamos.
P.: Carrió dijo que Reutemann es el único peronista que quiere para 2011...
C.R.: (Ríe) Gracias, Lilita. Pero veo que está muy lanzada. No tengo conversaciones con ella. Está siempre de gran campaña. Tiene mucho prestigio, es muy querida en Santa Fe, tiene un gran caudal, la gente la respeta. Tengo una buena relación desde siempre con ella, es inteligente, preparada, batalladora. Ahora está arriesgando mucho, lo que está diciendo es de alto riesgo.
P.: ¿Volvería a ser gobernador?
C.R.: Tendría que pensarlo. Faltan tres años.