19 de junio 2013 - 00:00

Diálogos en Wall Street

Termina la espera. La Fed concluirá esta tarde una reunión crucial para conocer el futuro de la política de estímulo. Wall Street, después de cortar clavos, entra confiado y ello lo expone al riesgo de una decepción. ¿A qué prestarle atención? Gordon Gekko, nuestro hombre en la trinchera, quiere saber si la Fed ajustará sus proyecciones económicas.

Periodista: Comenzó la reunión de la Fed. Y termina mañana (por hoy). ¿Se le perdió el miedo a su definición? El Dow Jones trepa más de 100 puntos. Y lo hace por tercera vez en las últimas cuatro ruedas. Wall Street embiste como si nada.

Gordon Gekko:
Hay más confianza. Después de un serrucho fuerte, y de mucho nerviosismo, el mercado entra en la etapa crítica -y se alista para escucharlo a Bernanke- con la cabeza bien alta y aumentando su exposición.

P.: Se ve que el mensaje último -aquel que recordó el jueves pasado que la suba de tasas cortas no está en juego- caló bastante hondo.

G.G.:
Sí. Más allá de su obviedad. Porque está claro que la Fed baraja modificar la potencia del QE3 -la magnitud de la compra de bonos- mientras la política de tasas cero se preservará intacta. Antes de tocar las tasas cortas, primero de todo, la Fed va a desmantelar el QE3 y tampoco está en discusión su cancelación brusca.

P.: ¿No habrá un exceso de confianza? La idea que impera es que el chubasco ya pasó, que la Fed no tocará nada mañana (por hoy) y que, entonces, lo más delicado quedó atrás.

G.G.:
Es difícil pensar que la Fed vaya a modificar su política en esta reunión. Pero tampoco constituye una novedad, un descubrimiento reciente.

P.: Si es así, Wall Street tiene razón. No hay obstáculos por delante...

G.G.:
Ésta es una reunión interesante. Porque no sólo tendremos la oportunidad de leer un comunicado de la Fed sino de escucharlo a Bernanke en la sesión especial de preguntas y respuestas con la prensa. ¿Cuánta presión ejercerá? No lo sabemos. Cuanto más gacha la cabeza, más fácil será sortear un mal trago. Así que entrar a esta zona de definición con tanta algarabía supone algún riesgo de decepción. Sin necesidad de que la Fed, en concreto, mueva ni una lapicera de lugar. Ya vimos este efecto, a principios de año, un par de veces, con la difusión de las minutas. Bernanke podría replicar la sensación de inseguridad si, por ejemplo, siguiera preocupado por la acumulación de riesgos excesivos.

P.: ¿Y usted qué cree?

G.G.: Que ya hizo un buen trabajo. Hubo una depuración. Aunque, a decir verdad, ocurrió con más fuerza en los mercados fuera de los EE.UU. que en casa. Y la quinta que Bernanke debe cuidar es, en principio, la propia. ¿Estará satisfecho con el recordatorio que produjo este sacudón? Es posible. El único problema es que si volvemos a foja cero, a otra explosión de júbilo, el aviso caiga en saco roto. Por eso creo que Bernanke va a enfatizar la idea fuerza: que hay que prepararse para un descenso en el nivel de compra de bonos porque, si la economía no abandona el sendero actual, la Fed comenzará a ensayarlo antes de fin de año.

P.: ¿Cree que habrá alguna indicación expresa de tiempos?

G.G.:
No es el estilo. Tema que machaque, tema que la gente entenderá que ingresa a la rampa de lanzamiento.

P.: ¿Le prestaría atención a algún párrafo especial del comunicado?

G.G.:
Yo creo que las proyecciones macro de la Fed serán importantes. Es un material que se distribuirá aparte.

P.: No será porque hayan sido predictores muy satisfactorios.

G.G.:
No. Pero si usted mira las últimas proyecciones disponibles, que son de marzo, la verdad es que el crecimiento del PBI luce hoy casi inalcanzable, y la inflación estimada es demasiado alta.

P.: No suena lógico. No es muy compatible con la noción de empezar a desmontar el QE3.

G.G.:
Desde ese punto de vista, no. La tendencia central de crecimiento que se calculó en marzo para todo el año es un rango entre el 2,3% y el 2,8%. Para 2014 el pronóstico se eleva al 2,9% - 3,4%.

P.: En la primera mitad del año difícilmente hayamos superado el 2%. Parece mucho...

G.G.:
Es muy alta. ¿Será que la Fed la mantiene? Lo que tiene en mente, entonces, es una recuperación muy robusta.

P.: Otra cosa es que la proyección dé en el blanco.

G.G.:
Lo entiendo. Pero ése no es el punto. El tema es descifrar qué visión tiene la Fed de la economía, errada o no. Porque de ahí podrá derivar también una noción aproximada de cuánto apuro puede tener para desensillar del QE3.

P.: ¿Usted qué piensa?

G.G.: Lo lógico sería rebajar el techo del rango. En diciembre, el techo era del 3%. En marzo, se podó al 2,8%. Y ahora debería rebanarse otro tanto. Bernanke después podrá hablar de reducir la potencia del QE3, pero con otra resonancia. Esto importa porque, a la par, han subido las tasas reales de interés. ¿Habrá una economía tan firme atrás? ¿O la Fed reacciona por el temor de alimentar una excesiva efervescencia? La decisión de cartera -qué comprar, acciones o bonos- depende de esta visión. Acciones en el primer caso. Bonos si la respuesta correcta es la segunda.

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