7 de abril 2015 - 00:00

Diálogos en Wall Street

Wall Street sacó fuerzas de donde no las había. Las acciones tuvieron su lunes de resurrección cuando nada lo hacía prever. Conversamos con Gordon Gekko para conocer su opinión.

Periodista: Pintaba para un lunes negro, y, bajo esa óptica, fue un día de gloria. ¿Qué pasó? El informe de empleo volteó a los futuros accionarios en casi el 1% el viernes y, hoy que reabrieron las Bolsas, los papeles se disparan al alza más del 0,7%. ¿Cómo se explica? ¿Qué cambió?

Gordon Gekko:
Cambió la mirada. Las cifras de empleo son las mismas. El énfasis es otro. Está claro que la suba de tasas puede esperar.

P.: De repente que la Fed tenga que postergar la ejecución de su agenda es más importante que lo que se quería admitir.

G.G.:
A la hora de justificar el repunte de los papeles es la mejor explicación a mano. Pero esa conclusión que había que tachar junio como fecha probable para la intervención del banco central - estuvo presente no bien se conoció la debilidad del informe laboral.

P.: Hoy pareció remarcarla Bill Dudley, el titular de la Fed de Nueva York, y la persona que maneja la mesa de operaciones.

G.G.:
Seguro. Y volvió a reiterar que cuando comience el ajuste de tasas su progresión será más suave que en el pasado.

P.: No deja de ser un mensaje constructivo. Es lo que uno desea escuchar cuando surge un contratiempo imprevisto.

G.G.:
No digo lo contrario. Sólo quiero acotar que las cartas en la mano son las mismas que teníamos el viernes, y que entonces sembraron la desconfianza, y ahora permiten una alentadora recuperación.

P.: También trepó el petróleo, pese al acuerdo del 5+1 con Irán y el previsible levantamiento de las sanciones que le impiden a Teherán acceder a los mercados. ¿No se esperaba todo lo contrario?

G.G.:
Sí.

P.: ¿Recién ahora se descubre que el petróleo iraní no podrá fluir en cantidad hasta 2016? ¿Acaso la industria lo ignoraba?

G.G.:
Lo que no se sabía era si se iba a poder llegar a un acuerdo. La novedad es que se logró definir un régimen aceptable para todas las partes. El petróleo de Irán está fuera de los mercados; y ahora está en condiciones de regresar.

P.: ¿Cuándo?

G.G.:
No se sabe. Irán mencionó un levantamiento automático de las sanciones, Washington se refirió a un proceso secuencial a medida que se verifique el cumplimiento de lo acordado. Y antes de eso el Congreso tiene que aprobarlo.

P.: Y los republicanos no tienen ningún interés.

G.G.:
Correcto. Al presidente Obama no sé que le resultará más difícil: si convencer a los iraníes, o a la oposición.

P.: El mundo enfrenta un sobrante de crudo y ahora habilita una fuente más de oferta potencial. Y, sin embargo, el precio, lejos de retroceder, subió con ahínco. O algún jugador fuerte ya descontaba el éxito diplomático, o nos estamos perdiendo parte de la película.

G.G.:
Arabia Saudita elevó el precio que cobra en Asia por su petróleo. Lo difundió hoy (por ayer) y regirá a partir de mayo. Es el segundo retoque mensual consecutivo. Escogió muy bien el momento. Clavó la espina de la duda. Y neutralizó el impacto del arreglo con Irán.

P.: La demanda de crudo, a estos precios tan bajos, puede estar creciendo de una manera más vigorosa que lo calculado.

G.G.:
Es posible que así sea en Asia. En EE.UU., no. Los saudíes elevaron los precios para Asia en 30 centavos por barril, y los bajaron para casi todos los tipos de crudo que venden en EE.UU., donde sabemos que los inventarios no dejan de acrecentarse.

P.: Lo único que se esbozó con claridad el viernes y se ratificó hoy es la pausa del dólar.

G.G.:
El "superdólar" desensilló hasta nuevo aviso. A diferencia de la Fed, ya hizo los deberes.

P.: Para lo que resta del año. Los entregó completos y por adelantado.

G.G.:
Por eso mismo, la Fed tiene que tomarse más tiempo. La economía se desaceleró, entre otras razones, por el dólar fuerte, dijo Dudley.

P.: ¿Qué nos espera próximamente?

G.G.:
El examen de los balances, sin dudas. No hay otra llave para salir del mercado lateral. Para bien o para mal.

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