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Diálogos en Wall Street
Comienza la reunión crucial de la Fed y los mercados están en ascuas sobre sus verdaderas intenciones. Con Gordon Gekko revisamos la marcha de los mercados y sus implicancias a la luz de la decisión de Yellen & Cía.
Gordon Gekko: Los que conocen el paño no descartan que mañana la Fed suba las tasas por primera vez desde 2006.
P.: Los mercados piensan que no lo hará.
G.G.: Depende mucho de qué mercados miremos. Está claro que los futuros de fed funds le asignan una chance marginal. Alrededor del 28% a un retoque de un cuarto de punto.
P.: Qué mejor que mirar el mercado específico.
G.G.: La tasa de dos años hoy trepó muy fuerte. Llegó a rozar el 0,80% anual. Es un salto cercano al 10%. Es otra sensibilidad.
P.: Toda la curva del Tesoro trepó un escalón.
G.G.: Tal cual. La tasa de 10 años volvió a superar el umbral del 2,25%. Se ubicó en un 2,28% y confirma la expectativa de que, más temprano que tarde, veremos tasas en ascenso.
P.: Las dudas son muchas. La volatilidad es grande. Ya hemos observado cambios profundos en los precios que se dan un día y se corrigen al siguiente...
G.G.: Esto es prueba y error. No lo discuto. Y el volumen transado es liviano, pero la tasa de 10 años no merodeaba estos niveles desde fines de julio.
P.: Los futuros de fed funds no ven un ajuste inminente, los bonos del Tesoro prefieren curarse en salud. ¿Cómo interpretar el cierre tan firme de Wall Street? El S&P 500 escaló el 1,3%; el Dow Jones Industrial, el 1,4%. ¿Cada uno tiene su propio pronóstico? ¿A medida? La Fed subirá las tasas o no. No podrá contentar las previsiones de todos cuando son tan disímiles.
G.G.: ¿Será que la suba de tasas importa o ya está muy masticada?
P.: La tesis de una suba de tasas está más mascada que un chicle viejo, pero no creo que, si se concreta esta semana, sea fácil de digerir.
G.G.: La novedad es que el "guidance" de la Fed, las pistas que le arrojó a los inversores, son más avaras que de costumbre. Si toca las tasas será la primera vez en años, desde los tiempos iniciales de Alan Greenspan al timón, que un ajuste no es "anticipado" exitosamente por el consenso.
P.: ¿Querrá innovar Janet Yellen?
G.G.: Ése es el interrogante. Como que quiere, seguro que sí. Sería una forma de librarse del molesto Greenspan/Bernanke put. La Fed demostraría así que traza su propio camino sin estar pendiente sobremanera de los mercados financieros. Pero,¿será sensato correr el riesgo en un contexto de convicciones tan frágiles? En otras palabras, si el ensayo sale mal, ¿qué herramientas tendría a mano Yellen & Cía para enderezar el rumbo?
P.: Visto así, lo mejor es no hacer nada. La receta sería patear todo para adelante, y explicar, en las semanas venideras, con más lujo de detalles lo que se piensa hacer.
G.G.: Todos sabemos lo que la Fed se trae entre manos. La única duda es cuál será el momento de jalar el gatillo. Y la verdad es que un cuarto de punto más o menos no debería mudar el panorama.
P.: Lo importante es definir qué viene después.
G.G.: Quedan tres reuniones de la Fed en lo que resta de 2015. La de mañana, otra en octubre y la última en diciembre. Si uno observa las chances que se le adjudican de servir como plataforma inaugural para el retoque de las tasas, octubre sorprende porque no es el mes favorito de nadie.
P.: Tal cual. ¿Cómo se entiende?
G.G.: Es muy sencillo. En octubre, la agenda no incluye conferencia de prensa de Yellen. En septiembre y diciembre, la Fed puede describir sus planes de una manera completa. O por lo que diga Yellen en su discurso, o por lo que le pregunten los periodistas. Ergo: la suba de tasas es un mojón crucial, pero su significado (y sus efectos inmediatos) dependerán de la comunicación que la acompañe. Si Yellen tiene apuro, que lo tiene, pero también resquemores por la enorme volatilidad de los mercados, bien podría emitir un ultimátum ahora, montar una conferencia de prensa extra en octubre y gatillar en seis semanas.


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