5 de noviembre 2015 - 00:00

Diálogos en Wall Street

La Fed quiere subir las tasas y esta vez el mercado se lo toma en serio. Con Gordon Gekko analizamos el tema más caliente de la agenda de coyuntura en Wall Street.

Periodista: La Fed volvió a la carga. Janet Yellen insiste: la suba de tasas en diciembre está en el tapete. Es una "posibilidad viva".

Gordon Gekko:
Y esta vez, a diferencia de lo que sucedió a lo largo del año, la amenaza no cayó en saco roto, tiene credibilidad.

P.: Los mercados no veían probable un retoque de tasas sino recién en el segundo trimestre de 2016.

G.G.:
Esa postura cambió. Es historia. La Fed avisó la semana pasada en su último comunicado oficial. Mudó el lenguaje y enumeró las condiciones que llevarían a jalar del gatillo. Y allí los bonos comenzaron a tomar nota. Hoy (por ayer) se convencieron todavía más.

P.: ¿Qué hay que mirar?

G.G.:
La nota del Tesoro a 2 años captura el efecto. En dos zancadas, una la semana pasada y otra hoy, el rendimiento anual pasó del 0,62% al 0,82%.

P.: El discurso de Yellen se cruzó con la licitación de títulos del Tesoro a dos años.

G.G.:
Es verdad. Hay que dejar que decante. Pero el ratio de cobertura de la subasta, 3 veces lo ofertado, fue el más bajo desde mayo de 2010. Y el 48,9% del papel terminó en manos de los intermediarios. No ocurría algo así desde diciembre.

P.: Yellen no bromea.

G.G.:
Es una partida de póker. Ella nos dice qué cartas tiene porque necesita medir la reacción del inversor. Antes que nada debe ser creíble. Por eso machaca. En función del aplomo del mercado, pondrá sus cartas en mesa o seguirá esperando.

P.: Hoy nadie permaneció impasible. Yellen generó el pequeño milagro de voltear a casi todos los activos. Acciones, bonos, monedas, materias primas.

G.G.:
Los contratos de futuros de tasas de fed funds ya le asignan más probabilidades a una suba de un cuarto de punto en diciembre que a la alternativa de mantenerse de brazos cruzados. El 58% versus el 42%.

P.: La suba es más probable, pero no es un hecho consumado. La decisión no está tomada.

G.G.:
Se resolverá en la reunión del 16 y 17 de diciembre. No hay por qué apurarse. El Comité de Mercado Abierto analizará toda la información económica disponible a esa fecha, y si no hay sorpresas, si la inercia actual se mantiene, moverá la palanca de eyección. Bye bye, tasas cero.

P.: ¿Tan así?

G.G.
: Ese es el mensaje oficial. Si hay una mejora en las condiciones laborales y si la Fed puede confiar, razonablemente, en que la inflación regresará a su meta del 2% anual en el mediano plazo, habrá luz verde para el despegue.

P.: Yellen les dijo a los legisladores que la economía interna lleva una marcha sólida, y que, a ese ritmo, tanto las condiciones laborales como la inflación convergerán a sus objetivos. ¿Qué pasa con la situación internacional? En septiembre la Fed prefirió no tocar nada por esa razón ¿Se arregló China, acaso?

G.G.:
De la reunión de septiembre a la de octubre, si uno revisa los comunicados, notará que la preocupación por "los recientes acontecimientos económicos y financieros globales" desapareció del texto. El mundo no se arregló, pero salió de la zona de exclusión. No está en el radar oficial. Bolsas rozagantes, por donde une mire, hicieron una gran contribución para despejar la incertidumbre.

P.: La Bolsa trepó pujante. Sin embargo, en paralelo, también escalan las tasas largas. Y la Fed meterá más cizaña con sus oradores. Es una olla a presión, ¿o me equivoco? O aflojan las tasas o aflojan las acciones o salta la tapa por los aires...

G.G.:
Hay una carta en el mazo que no conocen ni los mercados ni la Fed y que puede cortar el nudo de esta tensión. El informe de empleo puede apagar el fuego y calmar las aguas.

P.: Debería traer una lectura muy débil como para relevar a la Fed de su obsesión. Claro que no sería tirado de los pelos. Ya vimos una retracción del empleo en el informe ISM manufacturero.

G.G.:
Un número por debajo de los 200 mil nuevos puestos de trabajo sería la divisoria de aguas que provocaría una descompresión. Mañana (por hoy) tendremos un aperitivo con el informe ADP. Y nos sacaremos la intriga el viernes (por mañana) cuando se difundan los datos oficiales.

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