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Diálogos de Wall Street
Europa crece a ritmo de vértigo para sus estándares, acusa la desocupación más baja desde 2009 y pasó el examen de sus votantes cuestionando la unión monetaria. Aun así, los problemas políticos vuelven al asalto. Con Gordon Gekko pasamos revista al referéndum catalán y sus consecuencias para los mercados.

P.: ¿Cuál es la respuesta a las noticias de Cataluña? La violencia no formaba parte de esta disputa (a diferencia de lo que supo suceder en el País Vasco). Las imágenes del referéndum el domingo, se dijo, fueron una "vergüenza para Europa".
G.G.: Diría que los inversores miran Netflix. La Bolsa alemana subió el 0,5%; el CAC francés, el 0,3%; y el Footsie de Londres, el 0,8%. Cayó fuerte la Bolsa en Madrid, el 1,5%; y se desmoronaron los bancos catalanes. Después de todo, si los independentistas tienen éxito, se pegarán un tiro en los pies.
P.: ¿No hay señales de contagio? La periferia que supo flamear al viento con la crisis de la deuda soberana europea, ¿está a salvo de un barquinazo?
G.G.: Milán trepó el 0,5%, pero la Bolsa de Lisboa achicó el 0,3%. Se diría que el problema es catalán y español; a lo sumo, ibérico. No una inquietud que asuste a Europa.
P.: ¿Y en materia de deuda pública? Apalancamiento sobra, no conviene hacer olas.
G.G.: Es lo mismo, aunque los rindes de la deuda italiana a 10 años subieron 3 puntos base al igual que la de Portugal. El impacto adverso en España siendo visible fue moderado. El bono español ajustó 9 puntos base y pasó a rendir el 1,69% anual.
P.: No muy tremendo.
G.G.: Ya le dije, los mercados están viendo lleno cualquier vaso medio vacío.
P.: Cataluña está por irse de España, y no pasa nada. Es curioso.
G.G.: Cuando se vaya, hablemos. Eso no está metido en los precios.
P.: Sobre todo en los precios de los activos españoles.
G.G.: Correcto. Catalanes y españoles, llegado el caso.
P.: ¿Cómo piensan los mercados que este entuerto va a resolverse si cada vez se complica más?
G.G.: No lo pensaron antes del fin de semana, no lo harán si el impacto es de unos pocos puntos base. Pensarán en otros temas. Si se convive en paz con la incertidumbre del Brexit, entienda que no se perderá el sueño por un eventual Catalexit.
P.: Quizás donde sí se sintió el golpe haya sido en el mercado de cambios. El euro acusó recibo.
G.G.: Tampoco nada muy especial. El euro se pasó de rosca en el avance, y ahora corrige. Ya sea porque las elecciones alemanas decepcionaron, porque Janet Yellen le subió el tono a su discurso, por la reforma impositiva de Trump, o por Cataluña. Y en rigor, dados los factores en danza, corrigió muy poco, casi nada.


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