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Días de alto riesgo para el Ejército
El juicio a Hosni Mubarak fue seguido por televisión en Egipto y otros países árabes. A las puertas del tribunal cairota, una multitud lo siguió por pantalla gigante.
Los manifestantes son cada vez más críticos de los generales que asumieron el mando de Egipto tras el derrocamiento de Mubarak. Los militares han sido acusados de retrasar la transición y demorar en llevar al expresidente ante la Justicia.
Pero ayer cumplieron una de las demandas populares, obligando a Mubarak, un excomandante de la Fuerza Aérea de 83 años, a comparecer en un tribunal acostado en una camilla, en un espectáculo poco común en el mundo árabe.
Fascinados, los egipcios siguieron el juicio por televisión. Los activistas aplaudieron el proceso. Pero muchos manifestantes se sienten frustrados porque quienes gobiernan ahora el país son los generales que fueron leales a Mubarak.
El juicio podría exponer además un lado poco agradable del Ejército, luego de que el abogado de Mubarak pidiese la comparecencia del líder del consejo de Gobierno, el mariscal de campo Husein Tantawi, que fue durante dos décadas su ministro de Defensa.
«Es cómico que tengamos al jefe de un Estado en un juicio, mientras su propio ministro de Defensa aún gobierna el país y mientras sus propios generales leales siguen manejando el espectáculo», dijo el bloguero y activista Hosam Hamalawy.
«Si dependiera del Ejército, habrían dejado que Mubarak muriera silenciosamente en Sharm el Sheij. Podría ser extremadamente vergonzoso para ellos», dijo tras ver la audiencia por televisión.
El abogado de Mubarak, Farid alDeeb, pidió que Tantawi asistiera como testigo. Un abogado de las familias de las víctimas pidió también la comparecencia como testigo del jefe del Estado Mayor, Sami Enan.
Mubarak, que gobernó Egipto durante 30 años, podría estar decidido ahora a arrastrar consigo a todos los que no lograron protegerlo de los tribunales.
«El abogado de Mubarak quiere implicar a Tantawi y los generales del Consejo que han dicho varias veces en los medios que recibieron órdenes de disparar a los manifestantes para dispersar las protestas», indicó el analista militar Safwat al Zayaat.
El Ejército ha intentando mantenerse al margen de los tironeos políticos. Ha insistido en que sus soldados nunca dispararon contra los manifestantes y se ha mostrado como una parte neutral preocupada sólo de la seguridad de Egipto y que intervino únicamente en cumplimiento de su deber.
Pero el Ejército tiene enormes intereses empresariales y, tras seis décadas como semillero de los gobernantes del país, es probable que mantengan al menos una mano en las esferas de poder, aunque entregue el control de los asuntos cotidianos a los civiles a través de las elecciones, según analistas.
Las elecciones parlamentarias serían realizadas en noviembre.
Según los analistas, las Fuerzas Armadas podrían intentar mantener a sus generales lejos de los tribunales, quizá entregando respuestas escritas si se les solicitan.
Pero es improbable que se muestren abiertos a cualquier investigación originada en el juicio que pueda exponer al Ejército a más críticas de los manifestantes, que suelen gritar: «¡La gente quiere derrocar al mariscal de campo!».
«Si se produce una confrontación entre ellos y Mubarak, revelando hechos ocultos que podrían afectar negativamente al Consejo, creo que éste sería un punto de inflexión para la revolución egipcia», dijo Amar Aly Hasán, responsable del Centro de Investigación y Estudios de Oriente Medio.
Pero por ahora, señaló el analista, el Ejército se beneficia de un juicio que muchos egipcios pensaron que los militares nunca consentirían.
«El Consejo militar ganó una nueva oleada de simpatía del público, porque los egipcios ponían en duda la voluntad de los generales para llevar a su antiguo líder al banquillo», dijo Hasán.
Sin embargo, puede que los activistas no se queden quietos por mucho tiempo. En julio pusieron fin a una protesta de tres semanas por el inicio del ramadán, el mes en el que los musulmanes ayunan del amanecer hasta la puesta del sol.
Agencia Reuters

