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Dicen en el campo
... que todavía seguían los ecos de la presencia de Cristina de Kirchner en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires. En el hotel Marriot Plaza se congregaron los exportadores, aunque, a diferencia de otros años, esta vez casi sin presencia oficial. Ni siquiera la ministra Débora Giorgi concurrió al convite; mientras que el ministro de Economía, Hernán Lorenzino, que debía disertar en la apertura, avisó a último momento sobre su «imposibilidad de concurrir». El nivel del dólar y las discusiones sobre su «atraso» (que algunos ubican en un 30%), versus la necesidad de bajar el «costo argentino» estuvieron a la orden del día.
... que, para los productores, la falta de lluvias en vastas zonas, la multiplicación de incendios a causa de la sequía y de las sucesivas heladas y el costo del «pasto», que en el caso de los rollos ronda hasta $ 300 por unidad, fueron el epicentro, ya que la falta de agua sigue atrasando las labores y la acumulación de humedad necesaria en el subsuelo, incluso, para arrancar la siembra de los granos gruesos. Hasta ahora, el mercado muestra bastante tranquilidad respecto del trigo, ya que sostienen que el mes «clave» (por sequía, heladas, etc.) será septiembre, y que tampoco la está pasando muy bien en el exterior, al punto que Rusia podría cerrar sus exportaciones. De todos modos, pocos creen que la cosecha vaya a superar los 10 millones de toneladas, y esta vez no hay «arrastre» de las campañas anteriores. Los industriales, por su parte, están llegando muy «ajustados» al enganche en noviembre-diciembre con la nueva cosecha.
... que la situación de la lechería está cada vez más complicada (se cercaron usinas, se volcó leche, se multiplican las asambleas, etc.), y los dirigentes le exigen al ministro de Agricultura, Norberto Yauhar, que «cumpla» con lo prometido, en definitiva, con la «liberación» del mercado interno, ya que los productores no aceptan precios mínimos y, obviamente, menos aún, los máximos. También se conoció la declaración internacional de los tabacaleros de toda América, que a través del ITGA (International Tobacco Growers Association) se reunieron en Brasil para «rechazar» las declaraciones de la OMC que propugnan «eliminar» la producción de esta planta. La entidad, que agrupa a tabacaleros de 24 países, que producen el 85% de lo que se comercializa internacionalmente, rechazó enfáticamente la posibilidad, entre otras cosas, «porque no ofrece ninguna alternativa sostenible y viable a los 30 millones de productores en todo el mundo». Los principales importadores son China, Bélgica y los Estados Unidos.

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