25 de mayo 2018 - 00:00

Dicen en el campo...

... que sobre llovido, "remojado", y a la conmoción financiera (que se aquietó por ahora) la sucedió el tsunami de las retenciones, desmentidas y aceptadas al mismo tiempo, según quién sea el vocero oficial. Hasta ahora, lo más concreto es lo del ministro-coordinador, Nicolás Dujovne, quien aseguró que "todas las opciones están sobre la mesa". Lo concreto entonces es que las aguas están dividas en el Gobierno, que aún no se sabe cuál es la fuerza que va a prevalecer y que, entre los productores, además de la conmoción e incredulidad, ya comienzan a aparecer los que hasta se conformarían con la "suspensión" del cronograma de rebajas de 0,5% mensual a la soja (por lo que quedaría en 27,5%), sin que reimplanten algún porcentaje a los cereales como el maíz y el trigo que ya comienza a sembrarse, en un mar de incertidumbre. Todo esto generó un obligado stand by en las decisiones, mientras que las perspectivas de exportación mejoran en línea con la relativa recuperación del valor del dólar. Estos fueron los temas centrales tanto en la reunión anual de Maizar en Parque Norte como en una reunión del CARI con los titulares de Agricultura de ambas cámaras del Congreso, Alfredo de Angeli (Senado-PRO), y Atilio Benedetti (Diputados-UCR), donde también se pudo comprobar la "brecha" en las posiciones. Igual ocurrió con los ecos del almuerzo que dio la Asociación de Hereford en su glamorosa sede de Barrio Parque, o desde Shanghái, donde ganaderos y frigoríficos, coordinados por el IPCVA, se lanzaron a la edición 18 del Sial China, una de las muestras de alimentos más importantes del mundo, donde la carne argentina recibió una renovada presión de demanda que, ahora con el nuevo tipo de cambio, puede tener mayores posibilidades para la exportación al quedar mucho más competitivos los productos locales.

... que, de hecho, las ventas vacunas a ese país asiático, que comenzaron con 11.400 toneladas en 2013, ya el año pasado habían crecido hasta rondar las 96.000 toneladas, casi la mitad del total exportado por Argentina a todo destino, aunque aún los principales cortes (y más costosos) siguen concentrados en Europa. De ahí que ahora, tipo de cambio mediante, se espere un nuevo salto cuali y cuantitativo a ese destino, aunque el dólar no era la única limitante. Por caso, desde hace un par de semanas, los conflictos del Senasa, que apenas logran ser controlados por sus autoridades, están impidiendo exportaciones fluidas incluso, de productos tan perecederos como frutas o pescados, tema que se deberá solucionar para evitar que los daños sean mayores que los beneficios que se consiguen en otros frentes. Solucionado este tema, y el conflicto de los portuarios (que se alterna en los paros con el Senasa) permitirían mejoras en las ventas al exterior que, en el caso de la pesca, pueden superar, incluso, los s$s2.000 millones del año pasado. De hecho, la apertura de la Cuota Nación de langostino, pueden dar unas 100.000 toneladas de producto, que representan más de u$s1.000 millones, y que compensaría parte de lo perdido con calamar cuya temporada ya terminó (en forma adelantada), con 105.000 toneladas.

... que, mientras las últimas lluvias siguen permitiendo la recuperación del "pasto", lo que está dando cierta firmeza a los valores de la hacienda, se espera que esto frene la venta de hembras cuyos índices de faena se ubican en un alarmante 46%, casi niveles de principio de liquidación. Y, si la ganadería está inquieta, la agricultura está incendiada. Es que mientras productores y proveedores esperaban el gran "salto" de área en las siembras, al menos de trigo y de maíz, lo que permitiría la recuperación y el balance con la soja, respectivamente, los crecientes rumores sobre cambios (otra vez) en el sistema de retenciones terminó de frenar las decisiones de inversión, aunque las expectativas, tanto productivas como de mercado, son bastante favorables. Tanto así que en trigo se esperaba un área que podía superar los 6 millones de hectáreas, y en maíz alrededor de 7 millones "reales" de siembra, lo que, en ambos casos, podía dar -clima mediante- producciones récord de 20 y 50 millones de toneladas, respectivamente. Ahora, el Gobierno y las retenciones tienen la última palabra.

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