3 de enero 2012 - 00:00

Diciembre: aportó un 4%, para una pérdida anual del 30%

Acaso diciembre pueda reflejar bien la falta de fondo positivo del mercado local, que -dicho sea de paso- es el mejor mes -históricamente- para nuestra plaza. En esta ocasión, tenía la changa de levantar esa especie de «lápida» de noviembre -donde se bajó casi un 12%-, pero todo se esfumó: solamente con una mala semana. La segunda etapa del mes produjo un retroceso cercano al 5%, nada fuera de lo común en 2011, pero eso fue suficiente para que ya no se pudiera levantar más el Merval y apenas descontar algo de terreno. Prueba de ello, el saldo final que rozó el 4% de pérdida y aportando a la pésima cuenta total de los doce meses, donde el índice decreció un casi redondo 30 por ciento.

La mejor resistencia provino del índice «Bolsa -nivel general»- que redujo al 1,6% su negativo mensual. En tal caso, mérito de plazas medianas y chicas que compensaron en aporte lo muy magro de las líderes.

En función de las variables combinadas, resultó un mes de «tránsito lento» y se fue diluyendo en tres semanas, contra una sola que fue mala (y decisiva).

El total operado en efectivo testimonia una enorme regularidad del flujo de órdenes, como si estuviera prefijado, donde en las tres semanas completas (la última, con los feriados, no cuenta) se movieron 176 millones de pesos en cada tramo. Lo que arrojó un «promedio por rueda» de los más bajos, solamente 86 millones de pesos y poco más. La falta de poder de reacción es lo que más notoriedad alcanzó, el simple dejarse llevar con resignación: y absoluta falta de interés, por parte del inversor global y del nativo. Merval que arrancó en zona de los 2.600 puntos y aterrizó en 2.462, sin atraer a nadie. Poco, malo, feo. Así fue.

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