19 de septiembre 2016 - 00:00

Diferente a Cristina hasta en la elección del hotel

Más elegante que su antecesora para seleccionar alojamiento, Macri optó por la sofisticación y el lujo del Upper East Side.

Hotel The Mark. El jefe de Gabinete, Marcos Peña, ayer en Nueva York.
Hotel The Mark. El jefe de Gabinete, Marcos Peña, ayer en Nueva York.
Nueva York no es la misma para Mauricio Macri que la que fue para Cristina de Kirchner.

Una postal dejó en evidencia la mutación de estilos. Ayer por la mañana podía verse a Fulvio Pompeo e Ivan Pavlovsky llegar en bicicleta (como fieles discípulos de Guillermo Dietrich) al hotel The Mark, la residencia que los Macri eligieron en Nueva York para estos días que pasarán en la ciudad, lugar donde también se aloja Marcos Peña.

La elección por el hotel The Mark es una definición de estilo en sí misma. Está ubicado en el Upper East Side, en la esquina de la calle 77 y Madison Avenue, a una cuadra del Central Park. Difícil encontrar un lugar más elegante en la ciudad. The Mark forma parte del estilo de lujo que cultivan los acaudalados estadounidenses desde hace un buen tiempo: austeridad desde afuera y privacidad sin exhibicionismos. Podría decirse que Donald Trump está en las antípodas de un estilo como ése, más acorde con un Vanderbilt o un Guggenheim, de las buenas épocas de la economía.

Ninguna de estas características garantizan una baja en el precio, pero está claro que el hotel elegido por Macri en imagen está lejos del lujo internacional que muestra, por ejemplo, el Mandarín Oriental con su imponente torre de 70 pisos en Columbus Circle, donde solía alojarse Cristina de Kirchner.

No sólo Macri tiene agenda en Nueva York. Juliana Awada, además de la cita de hoy con Michelle Obama en la recepción que la primera dama dará para recibir a sus pares de todo el mundo, tiene agendado un encuentro mañana con Celia Szusterman, presidente de la ONG Pro Mujer y participará junto a Macri de una cena, ese día, en la casa de Jack Rosen, el presidente del American Jewish Congres que normalmente congrega a empresarios curiosos por conocer a los mandatarios argentinos que pasan por esta ciudad.

Macri llegó a Nueva York ayer al mediodía. Lo hizo en un vuelo privado que tuvo la incomodidad de demorarse más de lo previsto en una de las escalas para reaprovisionarse. Fue tras la conocida decisión de bajarse del vuelo regular de Aerolíneas Argentinas en el que finalmente viajaron Pompeo, Pavlovsky y Peña, aterrizados en la ciudad mucho más temprano.

El traqueteo fue cansador para el presidente. Estaba claro en su cara cuando bajó de la limo que lo trajo desde el aeropuerto JFK, más custodiado que de costumbre, hasta por un helicóptero (ver nota en pág.17) en medio de la histeria general por la seguridad tras los atentados en Chelsea, Michigan y la duda por una bomba en Nueva Jersey y otro artefacto explosivo hallado antes de detonar. Frente al The Mark lo saludó a gritos un grupo de argentinos y de allí subió a su suite, donde el primer tema a atacar era el partido entre Boca y Godoy Cruz.

Ayer Peña tuvo agenda con un encuentro con argentinos estudiantes en el Soho y luego con el CEO de West Africa, Emiliano Mroue. A última hora todo el equipo del Gobierno improvisó una reunión de gabinete en Nueva York para preparar la agenda de hoy.

Las complicaciones por los controles de seguridad decidieron que Macri no concurra por la mañana a la cumbre sobre refugiados en la ONU, lo representará allí Susana Malcorra, y sí lo hará por la tarde. El Presidente irá directamente a la presentación en la Clinton Global Initiative (ver nota aparte).

Rubén Rabanal

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