Brasilia - Dilma Rousseff reconoció ayer que la economía de su país atraviesa por un momento "extremadamente duro", pero dijo que apuesta a una recuperación rápida del crecimiento. Según la presidenta, la preocupación "es tanta" que el Gobierno presentó esta semana un Programa de Protección del Empleo, una medida que prevé una reducción de los salarios y la carga horaria a cambio de que se mantenga el vínculo laboral.
"Nosotros, de hecho, estamos pasando por un momento extremadamente duro", dijo Rousseff a periodistas de su país desde Rusia, donde participó en una cumbre de los BRICS.
"Creemos que Brasil tiene, estructuralmente, fundamentos para recuperarse rápido. No es sólo una cuestión de creerlo o no".
Agencia Reuters
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