22 de abril 2016 - 00:00

Dilma viajó a la ONU tras desatar fuerte polémica por sus denuncias de golpe

Seguidores del Partido de los Trabajadores despidieron ayer a Dilma Rousseff antes de partir rumbo a Nueva York.
Seguidores del Partido de los Trabajadores despidieron ayer a Dilma Rousseff antes de partir rumbo a Nueva York.
 Brasil - Dilma Rousseff, partió ayer rumbo a Estados Unidos, donde participará en una reunión en la sede de la ONU, y denunciará ante medios extranjeros que está siendo víctima de un "golpe parlamentario" en su país. La supuesta intención de la presidenta brasileña de denunciar esa situación en el exterior, así como las declaraciones en ese sentido que dio esta semana a periodistas extranjeros, le valieron críticas por parte de políticos y jueces del Supremo Tribunal Federal (STF), la más alta corte del país.

El decano de la Suprema Corte, Celso de Mello, opinó que la presidenta comete un "grande y gravísimo equívoco" al evaluar que existe un proceso golpista en el país. "Aún cuando la señora presidenta de la República vea, a partir de una perspectiva eminentemente personal, la existencia de un golpe, en realidad hay un gran y gravísimo equívoco, porque el Congreso Nacional y el Supremo Tribunal Federal dejaron muy claro que el procedimiento destinado a investigar la responsabilidad política de la presidenta respetó hasta ahora todas las fórmulas establecidas en la Constitución", dijo Mello, citado por el portal del diario O Estado de Sao Paulo.

Al hablar de "responsabilidad política", el magistrado se refiere a la acusación que pesa sobre la presidenta y se basa en la presunta violación de la Ley de Responsabilidad Fiscal en la que habría incurrido, al practicar maniobras contables que habrían servido para maquillar la verdadera situación económica del país. Rousseff asegura que esas prácticas no implican delito personal cometido de su parte, y que todos los Gobiernos las han realizado. Los juristas están divididos respecto de si la confirmación de la existencia de ese tipo de actos es suficiente para destituir a un presidente.

Rechazo


Un colega de Mello en el Supremo, Gilmar Mendes, también rechazó que haya ilegalidad por detrás del proceso contra Rousseff. "Yo no soy asesor de la presidenta y no puedo aconsejarla. Pero todos los que hemos acompañado ese complejo proceder en Brasil podemos evaluar que se trata de una situación de institucionalidad", afirmó.

Asesores de Rousseff citados por O Estado afirman que la mandataria concederá al menos dos conferencias de prensa ante medios extranjeros para denunciar que la democracia en Brasil "está en peligro". No estaba descartado incluso que Rousseff aproveche para advertir sobre esa amenaza que a su entender vive Brasil durante su intervención en la ceremonia, en la que se firmará el acuerdo de París para frenar el calentamiento global y que se realizará el viernes en la sede de la ONU en Nueva York.

El diario Folha de San Pablo escribió al respecto que Temer solicitó al senador Nunes Ferreira que despliegue una "contraofensiva" para desmentir que en Brasil se está gestando un golpe. Nunes Ferreira aseguró en Washington que el "impeachment" está previsto en la Constitución y Brasil "no es una república bananera" como lo afirma, a su juicio, la "campaña del Gobierno y el PT".

Además, O Globo escribió que "Dilma y el Partido de los Trabajadores parecen creer en la teoría nazi de Joseph Goebbels (ministro de propaganda) de que una mentira dicha mil veces se torna verdad", cuestionó el matutino de Río de Janeiro.

"Dilma antepone intereses personales y del PT", tituló el editorial en el que se criticó la versión de Rousseff sobre el supuesto "golpe de Eistado".

Agencias DPA y ANSA