Los gastos vinculados con los pagos internacionales de fletes, transportes, viajes y otros venían escalando a niveles sorprendentes. Se están “ajustando” y hay menos picardías.
La cuenta Servicios del Balance Cambiario registró un déficit de 430 millones de dólares en mayo, lo que implica una caída del 15% mensual y del 50% interanual (y unos u$s250 millones respecto al promedio enero-abril de este año). Así en el acumulado del 2023, los egresos netos por pagos de servicios totalizaron 3.180 millones de dólares, que es un 22% menor al registrado en el mismo período de 2022. En cuanto a la mejora de mayo, se explica por la caída en los egresos brutos vinculados con el pago de Fletes y Seguros y con los de Servicios Empresariales, profesionales y técnicos, que descendieron a 170 millones de dólares y 40 millones de dólares, respectivamente.
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Al parecer, tanto el apriete del torniquete del cepo y demás restricciones implementadas en los últimos meses comenzaron a hacer efecto y ello se refleja, principalmente, en los gastos vinculados con la importación de servicios. Claro que también la mayor presión y control sobre estos pagos que, picardías mediante, escalaron a cifras desvinculadas de la realidad económica. Así, por ejemplo, los pagos por Fletes y Seguros cayeron en mayo un 42% mensual y el 67% interanual, mientras que los asociados con Servicios Empresariales, profesionales y técnicos disminuyeron un 70% mensual y el 77% interanual.
Vale recordar que hasta el Staff del Fondo Monetario Internacional (FMI) le dio un tirón de orejas al equipo económico antes del inicio de las negociaciones ante los desopilantes números que veían, sobre todo, en el tema Fletes y Seguros. Los técnicos del organismo que tenían estadísticas mundiales sobre la caída registrada tras la pandemia en los costos logísticos y de transporte de bienes internacional, veían sorprendidos que, a diferencia de lo que ocurría a nivel mundial, en Argentina no sólo no bajaban sino que encima subían. Picardías criollas. Lo cierto es que estos comportamientos non sanctos se fueron corrigiendo. Para el BCRA, presidido por Miguel Pesce, “la caída observada obedeció a lo establecido por la Comunicación “A” 7746, publicada el 20 de abril, que implementó nuevas medidas para financiar el pago de importaciones de servicios profesionales y de fletes entre empresas vinculadas”.
Al escarbar un poco más en los datos de Servicios, se observa que por un lado los ingresos brutos por Viajes y Pasajes se cuadruplicaron respecto de mayo del año pasado al totalizar 150 millones de dólares. El BCRA explica que “dicho incremento se produjo en el marco de lo establecido por la Comunicación “A” 7630 del 3 de noviembre del 2022, donde, con el fin de impulsar los ingresos de divisas del turismo receptivo, se resolvió excluir del requisito de liquidación en el mercado de cambios a los ingresos de fondos con tarjetas de no residentes, cobros por servicios turísticos contratados por no residentes y por cobros de servicios de transporte de pasajeros no residentes”. Esto en buen romance significó que ahora se les permitía a los receptores aplicar un tipo de cambio más elevado a los consumos con tarjeta en el país de turistas no residentes. Pero por otro lado, los egresos brutos por Viajes y Pasajes ascendieron a 711 millones de dólares, lo que representa un aumento del 21% mensual y del 15% interanual. De modo que el resultado neto del rubro turístico que en mayo pasado dio 561 millones de dólares de déficit se mantiene en los niveles vistos en el 2022 (u$s579 millones).
El saldo deficitario de mayo de la cuenta Servicios se explica, entonces, por los egresos netos en concepto de Viajes, pasajes y otros pagos con tarjeta (u$s561 millones), Fletes y Seguros (u$s140 millones) y Otros Servicios por 40 millones de dólares. Y como viene ocurriendo en los últimos años, los ingresos netos por Servicios empresariales, profesionales y técnicos que sumaron 312 millones de dólares compensaron parcialmente el desequilibrio de la cuenta.
Por su parte, las operaciones en concepto de ingreso primario representaron una salida neta de 1.169 millones de dólares, principalmente por pagos netos de Intereses por 1.126 millones. Dentro de las cancelaciones brutas de intereses, 1.005 millones de dólares fueron realizadas por el Gobierno y el BCRA, de los cuales 742 millones de dólares corresponden a cancelaciones de intereses con el FMI (549 millones de DEG), u$s184 millones corresponden a pagos de intereses a organismos internacionales (excluyendo al FMI) y 80 millones de dólares a otros pagos, mientras que el sector privado totalizó pagos por 160 millones de dólares. Asimismo, se registraron egresos brutos de utilidades, dividendos y otras rentas al exterior por 43 millones de dólares. Mientras que las operaciones por ingreso secundario mostraron un resultado superavitario de 12 millones de dólares.
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