En una carta dirigida a Atiyah Abdel Rahman, "gerente general" del grupo terrorista en diciembre de 2010, pocos meses antes de ser muerto por los Navy Seal estadounidenses, Bin Laden dio instrucciones para destinar al menos un tercio de los ingresos provenientes de los rescates, cerca de 1,7 millón de dólares, en la compra lingotes y monedas de oro.
El líder yihadista mostraba estar bien informado, consciente de que en un período de gran recesión el oro podía representar un buen refugio y que ofrecía una garantía elevada.
La misiva fue encontrada en el campo de Abotabad, en Pakistán, último refugio del líder de Al Qaeda, y forma parte de documentación que acaba de ser desclasificada por la CIA.
El material ofrece una visión de cómo el grupo terrorista administró sus finanzas y de cómo intentó usar sus recursos.
"La tendencia del precio del oro está en alza -escribió Bin Laden a Abdel Rahman-. Aunque hay huecos ocasionales, en los próximos cinco años el precio del oro alcanzará los 3.000 dólares la onza".
El pronóstico resultó ser demasiado optimista, visto que desde entonces el precio del oro alcanzó un pico de 1.900 dólares la onza sólo una vez, a cinco meses de la muerte de Osama en mayo de 2011. Y actualmente está apenas por encima de los 1.200 dólares, menos de lo que valía en el momento de la carta.
Pero la medida no fue equivocada, comentan los expertos, recordando cómo en aquella época eran muchos los estadounidenses que tenían confianza en un verdadero auge del valor de ese metal.
Basta pensar en dos genios de las finanzas como George Soros y John Paulson, quienes en aquellos años invirtieron fuertemente en oro.
La demanda era tan alta en aquel período que JP Morgan Chase -recordó el diario The New York Times- reabrió una vieja bóveda debajo de las calles del centro de Manhattan, a dos pasos del corazón financiero de la ciudad.
Pero el oro de Al Qaeda fue depositado muy lejos de allí, en las seguras áreas tribales de Pakistán, y al reparo de los mercados por entonces menos regulados del mundo, como Dubái y Emiratos Árabes Unidos.
| Agencia ANSA |

