Los operadores se mantuvieron a la expectativa de novedades provenientes del FMI. El Banco Central vendió u$s358 M para contener la escalada de la divisa. Las reservas cedieron u$s947 millones.
Tras el feriado en Estados Unidos por el Día del Trabajo, el dólar se disparó ayer otro 1,9% (75 centavos) a $39,79, con un mercado atento a las negociaciones del Gobierno con el FMI. El billete acompañó parcialmente al mayorista, que subió $1,48, a $39,30, pese a las ventas por u$s358 millones del Banco Central a través de dos subastas. La autoridad monetaria colocó el 72% del total propuesto en un principio para abastecer al mercado y cubrir la falta de oferta privada.
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Fernando Izzo, operador de ABC Mercado de Cambios, sostuvo que "el apetito en comprar divisas se va diluyendo debido a la presión de las tasas de interés entre bancos (el BCRA volvió a aumentar la del 'RIPO' en 500 puntos básicos a 65% TNA)". Además, "las tasas de descubiertos de los bancos para las empresas siguen subiendo entre el 62% y el 65% e incluso, según empresas, comentaron que algunos bancos le hacen firmar 'en blanco' el valor de la tasa del préstamo en descubierto, por si la tasa llegara a subir más de lo previsto", agregó. El volumen negociado durante el día se ubicó en niveles similares a los del viernes (u$s650 millones).
Por su parte, el analista Gustavo Quintana resaltó que "la oferta local sigue sin surgir con la contundencia necesaria como para afrontar los pedidos de compra que responden a la natural tendencia a la dolarización de portafolios en momentos en los que la incertidumbre no termina de disiparse". "La autoridad monetaria sigue utilizando por ahora el mecanismo de intervención mediante subastas que pretenden substituir la falta de oferta genuina con una asistencia dirigida a moderar los movimientos del dólar, pero sin evitar hasta el momento una estabilización que impida los actuales cambios bruscos de la cotización", manifestó.
Los inversores estuvieron expectantes por la reunión del ministro de Economía, Nicolás Dujovne, con la titular del FMI, Christine Lagarde, que se realizó tras el cierre del mercado para avanzar en las negociaciones para que el organismo anticipe los desembolsos del acuerdo por u$s50.000 millones (ver página 2).
En simultáneo, la moneda norteamericana subió en el mundo ampliando su racha ganadora, ya que los temores a una posible escalada en el conflicto comercial entre Estados Unidos y China llevaban a los inversores a desechar monedas de mercados emergentes.
En el mercado de dinero entre bancos, el 'call money' se operó al 60%, con tasas de Lebac en torno del 63% para los plazos más cortos. En el segmento a futuro del Rofex se negociaron u$s571 millones. Más del 70% se pactó para septiembre ($40,25) y octubre ($42,05) con tasas del 22,6% y 33,8%, respectivamente. A su vez, el dólar "blue" trepó 3,3%, a $40, mientras que las reservas del Banco Central cedieron u$s947 millones a u$s51.443 millones.
En este contexto, las crecientes dudas de los inversores sobre el nuevo compromiso del Gobierno de atacar el gasto público y eliminar los temores de un default impactaron ayer de lleno en el Merval, que se hundió un 4,1% a 27.625,35 puntos, con derrumbes superiores al 10% en acciones del sector financiero y energético. A las complicaciones en el frente interno se sumó una mayor aversión al riesgo sobre las economías emergentes, lo que terminó por asestar un duro golpe al panel líder.
Las órdenes de venta se vieron influidas además por la decisión de la calificadora Standard & Poor's (S&P) de bajar la nota a varias empresas que cotizan en la Bolsa. El combo de noticias negativas terminó por producir severos derrumbes las acciones del sector financiero y energético, en sintonía con los desplomes (de hasta el 16%) de sus ADR en Wall Street. En el mercado local se destacaron las bajas de Banco Macro (-10,8%), Edenor (-10,8%), Grupo Financiero Galicia (-9,7%), Distribuidora de Gas Cuyana (-7,6%) y Central Puerto (-7,2%).
En el segmento de renta fija, los principales bonos en dólares (que cotizan en pesos) culminaron con avances de hasta casi 3% por el nuevo salto de la moneda norteamericana, mientras que sus paridades se hundieron hasta 3,7%, debido a la desconfianza inversora sobre el programa financiero del Gobierno. Por último, el riesgo-país avanzó 1,56%, a 783 puntos básicos, tras superar el jueves pasado los 800.
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