18 de marzo 2022 - 00:00

Dólares financieros rebotaron cerca de $10 en tres ruedas

Los dólares financieros pegaron un salto de casi $10 en las últimas tres jornadas y superaron los $195 este jueves, en medio de la aceleración inflacionaria y a la espera de que el Senado apruebe el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para refinanciar unos 45.000 millones de dólares.

El dólar “contado con liqui” (CCL) -operado con el bono Global 2030- subió ayer 0,6% a $195,74, por lo cual desde el martes rebotó 3,9% ($7,36). La brecha con el oficial mayorista ascendió al 78,7%.

En el mismo sentido, el dólar MEP -también valuado con el bono Global 2030- avanzó 1% diario a $195,27, y encadenó un aumento de 5,2% ($9,67) en las últimas sesiones. El spread con el oficial llegó al 78,3%.

“Tras el último dato de inflación, y las proyecciones de aceleración para marzo, los operadores anticipan una nueva suba de tasas por parte del Banco Central, toda vez que dicha estrategia resultó clave -junto a la aceleración del ‘crawling-peg’- para la mayor calma cambiaria reciente”, destacó el economista Gustavo Ber.

De acuerdo al analista, “luego de desinflarse alrededor del 20% desde los máximos, los dólares financieros ensayan un reacomodamiento el cual llega por la percepción de abaratamiento entre los operadores -aún más ante el ‘efecto nominalidad’ por la elevada inflación de fondo-, más allá de que ello no desalienta por el momento el mayor apetito por instrumentos en moneda local -en especial CER- tal como reflejó la licitación del miércoles”.

En el segmento oficial mayorista, el tipo de cambio ascendió 10 centavos a $109,51, bajo la estricta regulación del BCRA, con lo que en la semana acumula un alza de 63 centavos.

El Central cortó una racha positiva y vendió u$s33 millones, por lo que interrumpió una seguidilla de 11 jornadas consecutivas sin ventas. De todas maneras, en lo que va del mes acumula un resultado positivo cercano a los u$s520 millones.

En la jornada con menor volumen de operaciones de marzo, la divisa estadounidense operó con tendencia compradora pero con los precios siempre acotados dentro del margen fijado por el Banco Central, con mínima variación a lo largo de toda la rueda.