Los dólares paralelos atravesaron otra semana de fuerte volatilidad en los últimos días. Las cotizaciones financieras y el blue volvieron a tocar máximos nominales, aunque luego de esclarecerse algunos factores de incertidumbre corrigieron levemente a la baja. Por un lado, el Gobierno comunicó el nuevo acuerdo con el FMI, que fue bien recibido en la plaza de los bonos en dólares. Por otro lado, finalmente, apareció la demanda en la tercera licitación del Bopreal (bono creado para despejar el stock de deuda comercial). Sin embargo, la incertidumbre sobre la capacidad del Banco Central para mantener el crawling peg del 2% mensual ante una inflación del 25%, la caída estacional de la demanda de dinero, las tasas de interés negativas y las tensiones políticas sobre las reformas del Gobierno serán los principales factores que impulsarán las cotizaciones en las próximas ruedas.
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Dólares paralelos: mercado anticipa presiones alcistas para la brecha
La caída de la demanda de dinero, el crawling peg de 2% con una muy elevada inflación y las tensiones políticas, son los factores claves que siguen los operadores. A eso se suman las tasas reales negativas. ¿Qué se espera para los próximos días?

En la última semana, el CCL tocó un máximo de $1.200, aunque al cierre de la misma retrocedió a $1.136, su menor valor en seis ruedas. Asimismo, el dólar MEP tocó un máximo a mediados de semana de $1.160 y cerró en $1.096, $9 por debajo del valor alcanzado el viernes anterior. Por otro lado, el blue tocó un máximo de $1.150 y luego cedió a $1.120, acumulando una suba de $95 en la semana.
El economista Gustavo Ber destacó que “la calma de la brecha de la últimas ruedas -actualmente en torno al 35%- suma en la positiva licitación del Bopreal otro factor que contribuye a extender esta mayor tranquilidad, a modo de descanso también tras la fuerte escalada reciente”.
El aumento de la brecha cambiaria estimuló la demanda de los Bopreal por parte de los importadores. En las primeras dos licitaciones, solo se colocaron u$S68 millones y u$s57 millones de los u$s750 millones ofertados en cada una de ellas. Sin embargo, en la tercera, se colocaron u$s1.179 millones.
Aun así, Ber señaló que “los operadores reconocen que en las próximas semanas se sumará el desafío de la estacional caída en la demanda de dinero que, en un contexto de tasas reales muy negativas y acelerada inflación, podría reanudar la búsqueda de cobertura y así ir direccionando la brecha rumbo al 60%, un nivel que resultaría equivalente actualmente al dólar tarjeta”.
Julián Grancharoff, director académico de la Maestría en Finanzas en la UNSAM, destacó: “Era esperable que la calma de diciembre durara poco, dado que respondió a factores estacionales de mayor demanda de pesos y las mayores exportaciones por el tipo de cambio real alto que provocó una oferta grande por vía CCL, lo que apaciguó la brecha. Hacia adelante, las tasas de interés altamente negativas y la caída de demanda de dinero provocarán una mayor dolarización. Asimismo, a pesar de que el ajuste fiscal genera expectativas positivas sobre el peso a futuro, el ruido político sobre si se va a poder avanzar o no puede generar mayores presiones en la brecha en el corto plazo”.
En esta línea, desde Grupo IEB destacaron que desde los fundamentals macro, la brecha puede seguir ampliándose. Desde el comienzo de la actual gestión, si bien se abandonó el financiamiento al Tesoro por parte del BCRA y el financiamiento indirecto a través de la recompra de títulos en el mercado secundario, la autoridad monetaria continuó siendo expansiva en términos monetarios debido a otros factores. La expansión primaria suma $7,70 billones principalmente explicados por la compra de dólares en el MULC que representa una expansión de $2,60 billones, el rescate de Lediv por $2,30 billones y lo emitido por la posición vendida en contratos de futuros que representó una expansión de $0,50 billones. A esto se le suma la emisión a través intereses de los pasivos remunerados, expansivos en $2,30 billones desde el 11 de diciembre. Si se descuenta la absorción que se dio vía recompra neta de deuda del Tesoro al BCRA que suman $2,10 billones aproximadamente, la emisión neta totaliza alrededor de $5,60 billones.
“La esterilización vía pasivos remunerados desde entonces suma $4,70 billones, que a pesar que se están licuando fuertemente en términos reales, medidos en dólares al CCL continúan en niveles similares a los del año pasado. A pesar de que el BCRA recompuso algo de reservas a través de compras en el MULC luego del salto del tipo de cambio, los pasivos remunerados crecieron en mayor magnitud. Con el último balance del BCRA, sin tener en cuenta el pago de cupones de los bonos soberanos por u$s1.600 millones, el Benchmark CCL se ubica en $1.540 que representa un desvío de 28% con respecto al CCL actual. Si la brecha cambiaria sigue aumentando, esto podría desalentar la liquidación de exportaciones lo que volvería a tener un impacto sobre el CCL puesto que actualmente los exportadores se encuentran obligados a liquidar el 20% a través del CCL”, señalaron desde Grupo IEB.


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