11 de noviembre 2009 - 00:00

Dolor y dudas.

Dolor y dudas.
Barack Obama y su esposa Michelle participaron ayer de los funerales de los 13 militares y civiles que fueron ultimados el jueves pasado en la base de Fort Hood, Texas, por un psiquiatra de origen musulmán, quien se recupera en un hospital. «Ninguna fe justifica estos actos asesinos», dijo un conmovido Obama. Los investigadores estudian nexos del asesino, el mayor Nidal Malik Hasan, con la organización terrorista Al Qaeda.