3 de octubre 2011 - 00:00

Dompé lideró simposio de escultores en Córdoba

Lucas Allende Hanón en el momento de esculpir su «bicho bolita» en el Simposio de Escultura convocado por Hernán Dompé para un emprendimiento privado en las sierras cordobesas.
Lucas Allende Hanón en el momento de esculpir su «bicho bolita» en el Simposio de Escultura convocado por Hernán Dompé para un emprendimiento privado en las sierras cordobesas.
En una nota reciente nos referimos a Inhotim, lugar paradisíaco a 60 km de Belo Horizonte, Brasil, en el que se conjugan paisajismo, arquitectura, arte contemporáneo, una unión muy actual que significa desarrollo turístico, integración con los habitantes de la zona, la presencia de obras de arte de renombrados artistas además del goce del contacto de arte y naturaleza.

Un emprendimiento privado de amplio alcance tiene lugar en nuestro país, precisamente en Pueblo Nativo, entre Villa Giardino y La Cumbre, zona que se conoce como «camino de los artesanos» a sólo 60 minutos de Córdoba. Este diario fue invitado al Simposio de Escultura realizado entre el 18 y el 25 de septiembre, en el que participaron 9 escultores argentinos de renombre nacional e internacional convocados por Hernán Dompé, artista de vasta trayectoria.

Dompé señala que «los escultores siempre estamos viendo paisajes, edificios, patios, e imaginamos cómo quedaría una de nuestras obras emplazadas en esos sitios» Feliz de organizar y participar con una obra que le de un cariz distinto al campo de golf, diseñado por Randy Thompson, que ha respetado el terreno con sus ondulaciones.

Aunque no ha habido una temática declarada entre los participantes, las obras dialogarán con piedras, pircas, árboles secos, en un clima naturalmente áspero. Hernán Dompé pensó en un portal, un señalamiento para la entrada del último pueblo de estas sierras donde hubieron asentamientos indígenas. Realizado en madera de quebracho y hierro, con la habitual imponencia que caracteriza su escultura, la obra invoca los dones de las alturas.

Arturo Alvarez Lomba utilizó travertino para una obra emplazada en una zona de paz, de silencio, en una forma de delicados perfiles, uno de ellos avanza en la gestación de algo que está por nacer.

Claudia Aranovich ideó una pirámide, ensamble de resina poliéster con interior de vidrio que estará iluminado y que alude a los cerros circundantes.

Raúl Pájaro Gómez trabajó sus características formas aéreas en metal. Evoca a los pájaros que sobrevuelan la región pero a su vez, se yergue orgullosa , desafiando a la naturaleza.

Lucas Allende Hanón, el más joven de los artistas convocados, fue ayudante de Hernán Dompé y es la primera vez que concurre a un simposio. Trabajó una escultura que remite al bicho bolita, en travertino buchardeado.

Claudio Gómez, reconocido artista cordobés, se caracteriza por quitarle volumen a la madera a través de huecos, perforaciones, tajos, una comunicación visual entre lo interno y lo externo.

Carola Zech está inserta en la abstracción geométrica, muestra la relación entre el color, el espacio y la forma. En chapa policromada con pintura acrílica, sistema magnético de unión, su obra dialoga cromáticamente en el contexto de este paisaje singular.

La obra de Pablo Dompé responde a formas orgánicas, en esta ocasión ha sintetizado el carácter casi barroco de la gran mayoría de las obras que le conocemos, y se integra al paisaje en una talla directa en mármol travertino.

Estos encuentros son propicios para la comunicación entre los escultores, entre éstos y el público que se acerca para observar el «work in progress», y un gran aprendizaje para quienes tenemos que comunicar esta experiencia.

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