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Dos muertos por feroz interna de la barra de Boca
La Gendarmería Nacional fue la encargada de hacer el peritaje y recogió alrededor de 80 casquillos servidos en el lugar. Los testigos dicen que dispararon más de cien balas.
Los hinchas se encontraron a las 14.45 en Lafuente y Ana María Javer y hubo alrededor de cien disparos, de acuerdo con los casquillos recuperados por la Gendarmería y los testimonios de testigos.
Los fallecidos fueron Marcelo Carnevale, de 35 años, por una bala en el abdomen y Ángel Díaz, de 44, con un tiro en la espalda y con orificio de salida por el pecho. Los dos pertenecerían a la facción denominada "oficial", que comandaba Mauro Martín, antes de caer preso y que ahora lidera Cristian "Fido" Debaux.
Los heridos fueron Matías Dalaco, de 25 años, que tiene una herida de bala de entrada y salida en la rodilla derecha y se encuentra internado en el Hospital Santojanni. Por su parte, Miguel Sánchez (50 años), Carlos Suárez (34) y Gabriel Mariño (39) están internados en el hospital Argerich y uno de ellos se encuentra en muy grave estado y lo operaron anoche, aunque no se detalló cuál de los tres era.
Los voceros precisaron que un sospechoso, portador de una pistola calibre 45, marca Colt, fue detenido en la intersección de las calles Mariano Acosta y Riestra, cercana al sitio del tiroteo. De cualquier manera, la mayoría de las balas encontradas pertenecen a los calibres 9 milímetros y .38, por lo que se va a investigar si este sospechoso participó del tiroteo.
Los investigadores policiales apuntaron a la hipótesis de que las dos facciones pautaron encontrarse en el lugar donde se produjo el tiroteo. El padre de Marcelo Carnevale, muy nervioso, culpó a Rafael Di Zeo por el crimen. "Yo estaba con mi nieto en el shopping y me avisaron que mi hijo estaba herido", arrancó el hombre en sus declaraciones a la prensa, aunque luego cambió el enfoque y remarcó: "Ése fue el hijo de mil puta del 'Rafa' Di Zeo, con todos los de Lomas y Lugano (sectores afines al apuntado por el padre de Carnevale). Lo invito a pelear a él mano a mano solos los dos".
Conocida la primera muerte, la dirigencia de San Lorenzo decidió la suspensión del partido que debía realizarse a las 18.30 y que, según fuentes oficiales, se jugaría el miércoles, posiblemente a puertas cerradas y por la tarde.
Los muertos por violencia en el fútbol llegan a 191 desde el 14 de mayo de 1939, cuando falleció Oscar Munitoli en el partido entre Lanús y Boca.
El intendente de San Lorenzo, Alejandro Macció, explicó: "Hubo de todo. Entre 70 y 80 balazos y puntas de hierro afiladas. Una escena de horror, llegar y ver al hermano de la víctima llorando fue horrible".


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