Dueños cierran sus inmuebles por baja rentabilidad

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SÓLO EN LA CAPITAL EXISTEN 34.000 VIVIENDAS OCIOSAS

 El candidato a jefe de Gobierno porteño del Frente para la Victoria (FpV), Mariano Recalde, propuso crear un impuesto para los departamentos de la Ciudad de Buenos Aires que están vacíos y levantó la polémica. Desde el sector sostienen que se trata de "una locura", aunque los agentes inmobiliarios reconocen que en el último año creció la cantidad de propietarios que, ante la baja rentabilidad, deciden cerrar sus inmuebles.

"Queremos gravar la vivienda ociosa para que las 300.000 viviendas deshabitadas que hay en la Capital se pongan en el mercado para que bajen los precios de los alquileres", remarcó Recalde al presentar en el Consejo Profesional de Ciencias Económicas los lineamientos generales de su plan de gobierno. "Ese número significa más del 25% de las propiedades de la Ciudad. Sólo podría alcanzarse si se tienen en cuenta las oficinas y los consultorios", saltó al cruce Néstor Walenten, secretario de CUCIBA, Colegio Profesional Inmobiliario.

Sin embargo, Jorge Toselli dueño de JT Inmobiliaria, sostuvo que "el que tiene un departamento como renta, se puede dar el gusto de cerrarlo por el bajo retorno". De hecho, "muchos de nuestros clientes tienen sus propiedades cerradas porque esperan que la economía se reactive, es un fenómeno que viene en aumento", concluyó.

Según datos suministrados por la Defensoría de la Ciudad de Buenos Aires, las propiedades desocupadas en la Capital llegan a las 34.000, un número inferior al arrojado por el candidato a jefe de Gobierno, pero que despierta la alerta. La creciente cifra de viviendas ociosas surge como consecuencia del boom de la construcción que se dio en la Argentina hasta 2011. Otra parte corresponde a los inmuebles desocupados por decisión de sus dueños o por litigios judiciales.

Aquel que invirtió sus ahorros en un inmueble hoy obtiene menos de un 3% de rentabilidad anual. Las ventas permanecen, desde hace cuatro años, paralizadas, por lo que se convierten en un escenario complejo para los propietarios. "Muchos reclaman medidas, pero ante la falta de respuestas, optan por cerrar sus inmuebles y hacerse cargo de los gastos básicos", concluyó Toselli.

Desde CUCIBA sostienen que si bien es una realidad, no se trata de una mayoría, pero sí de una práctica en crecimiento. "Mantener un departamento desocupado representa un gasto. Quien no logra vender en general lo vuelca al mercado locativo; hay mucha oferta, pero también demanda sostenida porque la posibilidad de acceder a la compra de una vivienda está cada vez más alejada. En última instancia deciden cerrarlo", reconoció Walenten.

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