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Dura exposición con base en lo político
“Perder la forma humana” reúne 600 obras que testimonian las tensiones estético-políticas y la dinámica compleja de nuestras sociedades latinoamericanas en los años 80.
Organizada por la Red de Conceptualismos del Sur, entre cuyos integrantes se encuentran las investigadoras Ana Longoni y Mabel Tapia de la Argentina, reúne 600 obras que testimonian las tensiones estético-políticas y la dinámica compleja de nuestras sociedades latinoamericanas en los años 80.
Fotografías, videos, grabaciones sonoras, material gráfico, instalaciones, dibujos, hacen referencia a la violencia política ejercida por las dictaduras militares, los estados de sitio, guerras internas. A su vez a las experiencias de libertad nacidas como réplica, escape o subversión ante tal realidad. Una muestra dura, durísima, que no da respiro, difícil de digerir en un lugar difícil de recorrer como es el Hotel de Inmigrantes y que como no podía ser de otro modo por su carácter de archivo.
La exposición se inicia con el golpe militar de Pinochet en Chile en 1973 y se extiende hasta 1994, cuando el zapatismo instaura movilizaciones a nivel internacional. En los 80 aparecieron estéticas relacionadas con el rock subterráneo, la disidencia sexual, el teatro experimental, acciones fugaces. Otras iniciativas se relacionan con los movimientos de derechos humanos y entre sus propósitos estaba ganar la calle en acciones colectivas que se realizaban en espacios no convencionales.
Durante el recorrido, a través de 18 núcleos que van desde "Hacer política con nada", soportes gráficos precarios, hasta "Arete Guazú, un ceremonial practicado por una comunidad del Chaco paraguayo que señala la invisibilidad de los pueblos indígenas.
Acciones de subversión sexual, como en el núcleo "Desobediencias sexuales" en el que se utilizó el cuerpo como herramienta de acción poética y política. Aquí puede constatarse la discriminación que se ejerció sobre el escritor chileno Pedro Lemebel de parte del Partido Comunista en 1986 cuando su texto acompañado por su imagen travestida con el emblema de la hoz y el martillo inscripto en el rostro constituyó una interpelación a la tradición de la izquierda partidaria homofóbica.
En general, la documentación se exhibe a través de la serigrafía, la fotocopia, como en el caso de "Nosotros no sabíamos", 42 hojas sobre las que León Ferrari realizó un collage con recortes de los diarios que reunió entre el 24 de marzo de 1976 y noviembre de ese año cuando el arista debió exiliarse en Brasil. El núcleo "Umbral" se encuentra en una salita donde se escucha la voz del poeta y ensayista argentino Néstor Perlongher recitando el poema "Cadáveres" , escrito en un viaje entre Buenos Aires y San Pablo cuya característica es la obsesiva repetición "Hay cadáveres" que cierra cada estrofa del poema.
"Perder la forma humana" está íntimamente relacionada con el cuerpo: el cuerpo mártir, mesiánico, desnudo y también danzante ya que, como señalan los curadores , "los cuerpos golpeados por la violencia conviven con los cuerpos en éxtasis de la fiesta".
"Anarkía" (no sabemos el porqué de la letra "K"), trata acerca de movidas subterráneas en cafés, bares, lugares nómades de encuentros, parques, festivales, donde se desarrollaron actividades artístico-políticas en los que se reivindicó el espíritu anarquista, la estimulación con drogas y alcohol, la libertad sexual y una violencia que colocaron al cuerpo en el eje central de estas movidas que intentaban restablecer los lazos sociales quebrados por el terror.
En un espacio lleno de tierra seca se ven muñecos semienterrados. Se trata de "El hombre de arena" una obra montada en 1992 por el grupo teatral argentino "El periférico de Objetos". Un ritual en el que los muñecos se ocultan, reaparecen, buscan la superficie y los actores-manipuladores los vuelven a enterrar. Una acción siniestra, muy conmocionante. En 1959, el grupo chileno "Yeguas del Apocalipsis" bailan una cueca homosexual sobre un mapa de América Latina cubierto de vidrios de botellas de coca cola. Otra acción que imaginamos también siniestra y que escenificó la amenaza del SIDA, la represión y la incomprensión de los militantes de los derechos humanos, según reza el texto correspondiente a ese núcleo. CADA, CA-PA TA- CO, Grupo Paréntesis, Taller NN, El Siluetazo, Grupo No +, están entre los grupos de Chile, Brasil, Argentina, México, Perú, Colombia que se involucraron en experiencias radicalizadas en respuesta a los regímenes dictatoriales que proliferaron en muchos de nuestros países y cuyas heridas no están aún definitivamente restañadas.
Llama la atención que no se hubiera incluido al grupo platense "Escombros - Artistas de lo que queda", creado en 1992, pioneros en registros y documentación de sus performances a la intemperie, como la que algunos de sus futuros miembros realizaron en 1988 debajo de la autopista 25 de Mayo, 14 fotos en forma de pancarta, la imagen del cuerpo desnudo, reprimido, una metáfora de la condición social de la Argentina. Clausura el 10 de agosto. Martes a domingo de 11 a 19. Entrada libre y gratuita. (Av. Antártida Argentina 1355).


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