"La denuncia contra la presidenta no presenta ningún juicio de indicio de crímenes de responsabilidad y mucho menos de certezas", dijo Almagro, excanciller de Uruguay y actual secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), durante una audiencia celebrada en la Comisión de Derechos Humanos del Senado.
Caldas, de nacionalidad brasileña, sostuvo por su parte que otra irregularidad en el proceso fue que muchos diputados que evaluaron la admisión de las denuncias contra Rousseff habían manifestado su posición antes de la votación en esa instancia, lo que no podrían haber hecho ya que estaban actuando "como jueces y no como parlamentarios".
Según Caldas, "la formación de opinión debe ser realizada después de todo el procedimiento legal de un juicio", pero en el caso de Brasil, "el mundo jurídico internacional se asustó al ver a los parlamentarios anunciando previamente sus votos", porque "quien anuncia votos no puede juzgar".
Almagro, a su turno, señaló que "un sistema presidencialista (como el brasileño) no puede actuar como si fuese un régimen parlamentario, que opera en función de los cambios de correlación de las fuerzas políticas".
El secretario general de la OEA, que visitó a Rousseff hace tres semanas y le manifestó su "solidaridad" , afirmó que "en los sistemas presidencialistas el contrato es entre el presidente electo y los votantes" y que "no se puede cambiar eso por razones políticas".
Almagro y Caldas participaron en esa audiencia el mismo día que el presidente interino de la Cámara de Diputados, Waldir Maranhão, decidió suspender el proceso tras aceptar "vicios" denunciados por la Abogacía General del Estado, que defiende a Rousseff.
| Agencia EFE |


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