22 de marzo 2017 - 00:00

Duro reproche y presión de la Unión Europea a Brasil por el caso de la carne adulterada

El Gobierno de Michel Temer no consigue contener el escándalo. México, Suiza y Hong Kong se sumaron a la lista de territorios y países que suspendieron todas las compras.

Afuera. Una repositora de un supermercado de Hong Kong retira carne brasileña de una góndola. Ese territorio suspendió ayer todas las importaciones, sumándose a lo hecho por China, Chile, Suiza y otros países.
Afuera. Una repositora de un supermercado de Hong Kong retira carne brasileña de una góndola. Ese territorio suspendió ayer todas las importaciones, sumándose a lo hecho por China, Chile, Suiza y otros países.
Bruselas y Brasilia - Mientras las autoridades de Brasil comenzaban a revisar los frigoríficos cerrados por la investigación de la carne adulterada, la Unión Europea, uno de los principales clientes de ese país, expresó una amarga queja por haberse enterado del caso "por la prensa".

"Nos parece inaceptable que nos enteráramos de esto por la prensa y que no nos lo comentaran oficialmente", declaró el director general de Cadena Alimentaria de la Dirección General de Salud de la UE, Michael Scannell. La repartición depende de la Comisión Europea (CE), el órgano ejecutivo del bloque.

Durante un debate sobre acuerdos comerciales en la comisión de Agricultura del Parlamento Europeo, Scannell mostró su "preocupación al ver tanta corrupción" en los servicios de control de Brasil y consideró que "estas actividades debían haber sido detectadas mucho antes".

El caso, que afecta a 21 establecimientos de producción de carne y por el que han sido suspendidos 33 inspectores del Ministerio de Agricultura del país y una veintena de directivos de empresas, puso bajo sospecha los sistemas de seguridad alimentaria de Brasil, uno de los países del Mercosur con los que la UE negocia un acuerdo comercial.

Al parecer, las empresas sobornaban a los funcionarios para que hicieran la vista gorda ante el uso de químicos cancerígenos en proporciones superiores a las admitidas para disimular el mal estado de la materia prima, a la vez que se adulteraban las fechas de vencimiento.

La UE suspendió las compras a los frigoríficos involucrados en el caso.

"Hemos visto una respuesta rápida a nuestras preocupaciones, pero estas garantías no nos parecieron suficientemente satisfactorias y de nuevo pedimos a Brasil más aclaraciones", explicó Scannell.

En tanto, el ministro de Comercio de Brasil, Marcos Pereira, confió ayer en que el escándalo denominado "Carne fraca" (carne débil) no afectará la reunión de esta semana que representantes de ambos bloques mantendrán en Buenos Aires.

Los esfuerzos de contención desplegados por el Gobierno de Michel temer no sólo se revelan vanos para lidiar con las dudas de Europa. China, que el lunes suspendió sus compras de carne brasileña, también reclamó ayer una investigación transparente sobre el caso y medidas de control más estrictas.

Además de China, Chile también dejó de comprar carne brasileña, en tanto que Corea del Sur retrocedió ayer de una medida similar. A la lista de los territorios y países que dejaron de comprar ese producto se sumaron ayer México, Hong Kong y Suiza.

Agencias EFE, Reuters, ANSA y AFP

Dejá tu comentario