25 de agosto 2014 - 00:41

Educación que facilite la integración de jóvenes al mercado

Educación que facilite la integración de jóvenes al mercado
Apostar al empleo joven es una de las claves para el crecimiento de un país y ser parte de esta etapa en la formación de un profesional es un desafío que el mercado debe asumir con responsabilidad.

Cuando los jóvenes ingresan a su primer empleo es clave que desde la empresa se brinde una formación continua para un mejor futuro de ambos. Teniendo en cuenta este dato y que la apuesta es fuerte, es necesario sumarles otros conocimientos más técnicos de los que traen desde sus estudios de grado. Algunas empresas en el país llevan adelante academias relacionados con diversas tecnologías o ponen en marcha programas para complementar carencias en manejo de idiomas en diversas modalidades que pueden ir desde aulas tradicionales hasta modalidades on line, con módulos extremadamente dinámicos, con profesores 24x7.

Si bien en nuestro país contamos con un buen mix de formación que brinda la educación pública y privada, el objetivo principal de las academias es, muchas veces, complementar o suplementar contenidos aún no cubiertos ni integrados en programas académicos.

Al mirar más allá de las fronteras, una de las diferencias importantes frente a la región es que las modalidades de estudios terciarios y universitarios facilitan la integración más temprana de los jóvenes en las compañías.

En varios países de América Latina sólo se contrata a estudiantes en instancias previas, de últimos semestres o cuatrimestres, a finalizar los estudios. En nuestro caso, las facilidades de horarios de las casas de estudios nos permiten hacer esta integración en forma mucho más temprana.

Estas necesidades que detectamos en nuestros jóvenes para insertarse mejor en un primer empleo están reflejadas en las conclusiones de un estudio recientemente elaborado por Accenture a nivel mundial, donde hace referencia a que existe una preocupación sobre la escasez de capacidades disponibles. Más del 78 % de los encuestados afirma que no les resulta fácil contratar personas con las capacidades adecuadas, y para el 62% la escasez de capacidades se encuentra entre sus tres preocupaciones principales en el momento de contratar personal.

Empresarios de diferentes sectores industriales y de servicios, así como empresas jóvenes y otras de mayor antigüedad, reconocieron que existe una escasez de talentos.

En este punto es cuando alternativas complementarias formadoras como las previamente mencionadas son de alto resultado, y a la vez generadoras de aumento de habilidades y competencias dentro de este grupo de jóvenes.

Ésta es una realidad en la que debemos seguir trabajando tanto en la Argentina como en la región. La educación y la capacitación permanente hacen al buen profesional. Los jóvenes sí son el futuro y por ello debemos estar atentos a sus necesidades para lograr profesionales de alto desempeño que sean el motor de una nación.