Un día después de la Jornada Mundial contra el Cáncer, la cadena CVS anunció que para el 1 de octubre próximo dejará de comercializar cigarrillos y productos derivados del tabaco, decisión que representará para la compañía una pérdida estimada en 2.000 millones de dólares.
El presidente Obama aplaudió la decisión. "Es un ejemplo poderoso, una decisión que salvará vidas", señaló el mandatario en un comunicado emitido por la Casa Blanca.
La decisión de CVS forma parte de una estrategia comercial según la cual se transformará gradualmente en proveedor de servicios para la salud. Actualmente muchos locales de CVS, la mayoría de los cuales están abiertos las 24 horas, ofrecen consejos sanitarios a sus clientes que visitan sus farmacias.
Fuentes de la cadena dijeron que la pérdida de 2.000 millones de dólares por la venta de cigarrillos es poco respecto del volumen total de ganancias: en 2013, CVS registró ingresos por 123.000 millones de dólares.
También la ministra de Salud, Kathleen Sebelius, saludó la decisión. "Es un paso sin precedentes, que tendrá un notable impacto sobre el resto de las cadenas". Además de productos farmacéuticos, en las tiendas CVS se pueden adquirir alimentos, bebidas, artículos de belleza, películas y CD, juguetes y productos de librería. La principal competidora de CVS es Wallgreens, que también tiene presencia en todo el país.
| Agencia ANSA |


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