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EE.UU.: ¿giro de fondo o de forma?
Barack Obama
Tras nueve semanas en el poder, es perceptible una nueva política exterior: dominan el pragmatismo y el realismo. El secretario de Defensa, Robert Gates, que ya desempeñaba ese cargo con Bush, calificó el estilo de Obama de más «analítico» y abierto frente a otras posiciones. Algunos ven que con Obama arranca una nueva era de paz, pero otros consideran que su política apenas se diferencia de la anterior, que cambia la forma, pero no el fondo. Un primer balance de la política de Obama arroja un cambio visible en el tono y el estilo, pero todavía tiene poca sustancia política:
- Irán. Ante todo, Obama ha modificado el tono que emplea con Teherán. Los discursos de Bush eran más hostiles y amenazantes. Obama habla mucho de «respeto» ante un «nuevo día» en las relaciones, de «tender la mano».
Con el «soft power» (diplomacia en lugar de ruido de sables) busca apartarse del rumbo de la confrontación. Obama sondea incluso lo que las conversaciones al más alto nivel, incluso entre él y el líder espiritual iraní, el ayatolá Ali Jamenei, puedan aportar. No obstante, ha prolongado las sanciones a Irán y no deja duda alguna sobre que él, al igual que Bush, está dispuesto a todo, incluso si es preciso recurrir a la vía militar, para impedir que Irán se convierta en una potencia nuclear.
- Irak. Obama prometió en la lucha electoral una «retirada responsable» de las tropas de Irak. Ahora, tras la retirada de las «tropas de combate» en 2010 quiere dejar sólo 50.000 soldados en el país. Gates ha reconocido abiertamente que a las «tropas de combate» se les puede cambiar el nombre. Resumiendo: en Irak seguirá habiendo una presencia masiva de tropas estadounidenses durante varios años. La estrategia de Bush para Irak a partir de 2007 no se diferenciaba mucho, aun cuando a Obama no se lo pueda llamar el «presidente de la guerra».
- Afganistán. Obama considera que Afganistán es la guerra «correcta» en la lucha contra el terrorismo, que los aliados tienen que ganar. Por ello reforzará las tropas estadounidenses enviando 17.000 efectivos más y exige más esfuerzos de los aliados. Algunos temen que Afganistán se convierta en el «Vietnam de Obama» (según Newsweek), un escenario bélico que reclame más refuerzos y sacrifique más víctimas para finalmente convertirse en un fracaso para Estados Unidos.
Bush tuvo una estrategia menos ofensiva, pero quiso establecer la democracia en la sociedad afgana, basada en líderes tribales. Obama busca una «estrategia para salir», pero cuando se alcance el objetivo principal, que Afganistán deje de ser un peligro terrorista para Estados Unidos. Para ello estaría dispuesto a hablar con talibanes moderados.
- Pakistán. Obama, al igual que Bush, emplea aviones espía y, según medios estadounidenses, también permite que unidades antiterroristas actúen en ocasiones contra células y campos de entrenamiento de Al Qaeda y los talibanes en el territorio fronterizo con Afganistán.
- Medio Oriente. Washington busca conversaciones con Siria, sondear la situación. Pero poco más se puede entrever a pesar de los anuncios de Obama de una nueva estrategia de paz. Hasta la fecha, al igual que Bush, se niega conversar con el grupo islamista Hamás. Y (pese a lo que se había especulado) frente a Israel no se percibe un tono crítico, tal como ocurría con su predecesor.
·- OTAN. Al igual que Bush, Obama quiere mayores esfuerzos de los aliados, lo que significa aportes a la defensa, modernización de los sistemas armamentísticos y más ayuda a Afganistán. También Bush en su segundo mandato se contuvo más en críticas dentro de la Alianza que otros países de la OTAN. Obama aspira a una mayor armonía, pero no cede en la exigencia de Bush de la ampliación hacia el Este, aunque apenas hable del tema. Obama, a diferencia de Bush, ve con buenos ojos los esfuerzos de defensa europeos (además de las estructuras de la OTAN).
- Lucha contra el terrorismo. La prisión en la base militar de Guantánamo (Cuba) se cerrará en 2010, pero el resto de campamentos de la CIA en otros países siguen. Muchos grupos defensores de los derechos humanos consideran que Obama incumple así su promesa electoral. Pero el presidente se topa -al igual que lo hizo Bush- con los problemas legales y cuestiones de seguridad, pues muchos presos de Guantánamo sí parecen ser extremistas peligrosos. Obama, sin embargo, ha renunciado hasta la fecha a emplear el término de «guerra global contra el terrorismo».
- Europa. Obama busca la actuación conjunta, elogia y ensalza a los aliados y se apoya para ello en su encanto. Sin embargo, si Bush consiguió en su segundo mandato una estrecha cooperación con los europeos (como fue el caso del tema de Irán) fue porque estableció una relación de confianza con la canciller alemana Angela Merkel y el presidente francés Nicolas Sarkozy. Una prueba de fuego para la relación transatlántica con Obama se verá cuando Washington pida más dinero de los europeos para remontar la coyuntura y para defensa.
- Rusia. Obama inicia un predisposición al compromiso en el tema del escudo antimisiles en Polonia y la República Checa (ver aparte). Lo importante es que se neutralice el peligro de los misiles iraníes. Pero los planes estadounidenses no están descartados. El Gobierno de Obama apenas ha criticado los problemas de Rusia con la oposición, los grupos de derechos humanos o la libertad de prensa. No obstante en el último informe sobre la situación de los derechos humanos se señalaban las carencias democráticas de Rusia, al igual que ocurrió en tiempos de Bush.


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