Mediante las conocidas como "operaciones espejo", los clientes podrían mover grandes cantidades de dinero a través de la compraventa de rublos y dólares entre Moscú y Londres, sin notificar a las autoridades reguladoras. Estas transacciones podrían superar los u$s 6.000 millones y se habrían producido entre 2011 y 2015.
El pasado 30 de julio, el banco alemán reconoció en su informe anual que había iniciado una investigación interna sobre un "volumen significativo" de transacciones sospechosas en Rusia y el Reino Unido y que había tomado acciones disciplinarias contra varias personas, sin ofrecer más detalles.
| Agencia EFE |


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