19 de abril 2013 - 00:00

EE.UU. limita la subasta del espectro radioeléctrico

El año próximo, el gobierno estadounidense subastará el espectro radiolectrico remananente del apagón digital, es decir las ondas del espeacio aéreo que quedaron libres luego del fin de la TV analógica. Pero las características y reglas de dicha subasta aún no han sido estipuladas del todo, por lo que un anuncio realizado esta semana por el departamento de justicia de EE.UU. se ocupó de establecer que se pondrán límites para que no se produzcan acopios monopólicos de partes del espectro.

Estos límites del máximo encargado de la política antimonopólica impedirán que una sola gran empresa detente una parte demasiado grande del espectro. Esta condición podría impedir que empresas como AT&T y Verizon puedan participar de la subasta, al menos en algúna porción de las ondas.

William J. Baer, asistente del fiscal general que supervisa la división antimonopolio, afirmó el martes a un subcómité del Senado que estos límites son necesarios para promover una competencia más sana entre las firmas que dan servicios de banda ancha.

Este comentario sirve como respuesta a un pedido que hizo la semana pasada la Comisión Federal de Comunicaciones (F.C.C) de recomendaciones en cuanto a condiciones y cantidades de ondas que se puedan adquirir por las firmas participantes en la subasta del espectro. En un principio, la división antimonopolios había anunciado que promovía acciones tendientes a asegurar la participación de empresas más pequeñas en el negocio de la banda ancha, pero sin decir claramente si los límites en la subasta serian la acción a tomar.

Hasta el momento, la F.C.C asegura que el modo de llevar a cabo la subasta consistirá en estudiar caso por caso cada una de las firmas interesadas en adquirir espectro radioeléctrico para evitar que alguna firma pueda dominar el mercado. Baer explico que uno de los temores de su división es que grandes firmas puedan querer comprar espectro simplemente para mantener alejadas del negocio a las empresas más pequeñas.

Diego Curubeto

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