Bagdad - La coalición militar encabezada por Estados Unidos anunció ayer la decisión de "ajustar" a la baja la cantidad de personal en Irak, a raíz de las victorias militares sobre el grupo radical Estado Islámico (EI) en ese país.
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En una declaración, la coalición no ofreció detalles ni números, pero consignó que a partir de ahora el centro de la atención estará en la consolidación de los logros alcanzados en el combate al EI al cabo de tres años de combates en Irak y Siria.
"El año 2018 será crítico en el ajuste de las fuerzas de la coalición en la consolidación de los logros obtenidos ante Daesh [EI] y para brindar esperanzas de un futuro mejor para los iraquíes", expresó la coalición militar en un comunicado.
Ante ese cuadro, la coordinación militar de la alianza "ajustará sus fuerzas en consulta con los asociados iraquíes para asegurar una derrota duradera del EI", expresó el jefe de operaciones de la coalición, el brigadier general estadounidense Jonathan Braga.
El militar añadió que la coalición "mantendrá una capacidad suficiente de operaciones" en Irak, además de las tropas que se tornen necesarias para entrenar, aconsejar y equipar a los iraquíes.
Estados Unidos desplegó alrededor de 2.000 soldados en Siria y más de 5.000 en Irak. A fines de noviembre pasado, el Pentágono había anunciado la retirada de 400 infantes de marina de territorio sirio.
El comunicado difundido ayer destacó que los yihadistas perdieron el 98% del territorio que llegaron a dominar en Irak y en Siria, "gracias a las operaciones exitosas de la coalición y sus socios".
En tanto, la ONU anunció ayer que 3,2 millones de personas desplazadas dentro de Irak regresaron a sus lugares de origen tras la conclusión, a finales del año pasado, de la ofensiva contra el Estado Islámico (EI).
La mayor parte de los regresos se produjeron en las provincias de Al Anbar, Nínive y Salah al Din, de donde proceden el 82% de los civiles que continúan desplazados.
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