Esta vez sería Twitter el que niega el acceso a sus datos, en particular los referidos al servicio Dataminr, que "tamiza" los mensajes en tiempo real, los analiza y envía alertas en caso de eventuales ataques terroristas o desórdenes políticos.
Twitter le niega la información a Washington pero la vende a otras empresas: ése es el núcleo del conflicto. "Es hipócrita la actitud de Twitter de negar datos a los servicios de inteligencia para después venderlos al sector privado", comentó John Inglis, exvicedirector de la Agencia de Seguridad Nacional estadounidense(NSA).
La negativa de Twitter no fue anunciada de modo público sino que fue revelada por el diario, que cita a un alto funcionario del servicio de inteligencia estadounidense. Según la fuente, la empresa dirigida por Jack Dorsey tomó esa dirección ya que no desea aparecer cercana al Gobierno de Estado Unidos frente a la mirada de sus usuarios.
| Agencia Ansa |

